MIAMI.- Luego de 14 años de investigaciones, se informó que el síndrome de ovario poliquístico cambió de nombre. Helena Teede, directora del Centro Monash para la Investigación e Implementación en Salud, de la Universidad de Monash (Australia), indicó que esta afección será conocida como el síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP).
Monash dijo que la enfermedad, que afecta a una de cada ocho mujeres, se asociaba de forma errónea y de manera exclusiva con los quistes en los ovarios.
"El término SOP es impreciso, ya que da a entender la presencia de quistes ováricos patológicos, lo que oculta diversas características endocrinas y metabólicas y contribuye a retrasar el diagnóstico, a una atención fragmentada y al estigma, al tiempo que limita la investigación y la formulación de políticas”, señaló un artículo publicado esta semana en la revista académica The Lancet, tras el estudio liderado por liderado por Helena Teede.
De acuerdo con la investigación, los términos “poliendocrino”, “metabólico” y “ovárico” explican mejor la “fisiopatología multisistémica de la afección”.
La profesora Teede expresó que habrá una transición de tres años durante la cual se adelantará una campaña internacional de educación y sensibilización dirigida a profesionales de la salud, gobiernos e investigadores de todo el mundo. La aspiración es que el nuevo nombre del síndrome se implementará por completo en la actualización de la Guía Internacional de 2028.
Infertilidad y obesidad
La Organización Mundial de la Salud, OMS, describe al síndrome de ovario poliquístico como un trastorno hormonal común que afecta a las mujeres durante sus años reproductivos y posteriormente, en etapas más avanzadas de la vida. Las mujeres con este síndrome poseen un mayor riesgo de sufrir diversos problemas de salud que afectan al bienestar físico y emocional: la resistencia a la insulina, la diabetes mellitus tipo 2 y la obesidad.
Además, esta afección es una de las principales causas de menstruación irregular y una de las causas más comunes de infertilidad. "La menstruación irregular o poco frecuente en mujeres con SOP también puede aumentar su riesgo de hiperplasia endometrial y/o cáncer de endometrio. El SOP puede comenzar en la adolescencia, pero se detecta o diagnostica con mayor frecuencia cuando las mujeres tienen dificultades para concebir", documenta la OMS.
La prevalencia de este síndrome puede ser mayor entre las mujeres de ciertos grupos raciales o étnicos que en otros, y algunas presentan una mayor predisposición genética a sufrir complicaciones metabólicas.
FUENTE: Con información de The Lancet, El Espectador, OMS