MIAMI.- La creciente amenaza militar china a Taiwán tiene como respuesta el aumento de la presencia naval estadounidense en la zona. Y China, que parece buscar el momento preciso para asaltar la pequeña isla, arremete contra todo lo que esté en su contra.
Casi de forma rutinaria, los aviones chinos vuelan alrededor de Taiwán, mientras buques de guerra se acercan a las aguas territoriales de la isla. Es un juego de intimidación que busca atemorizar a la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, por confraternizar con los estadounidenses, con quienes cuenta para las armas y mucho más, a pesar de que Estados Unidos reconoce a Pekín como la capital de “una sola China”.
Las reuniones entre Tsai y dos presidentes de la Cámara de Representantes de EEUU, primero Nancy Pelosi, del Partido Demócrata, quien visitó la isla en agosto, y luego el republicano Kevin McCarthy, a quien Tsai visitó en la Biblioteca Ronald Reagan en las afueras de Los Ángeles, indignaron al régimen chino.
En respuesta, Estados Unidos fortalece sus defensas militares en esa zona de Asia, tras obtener acceso a nueve bases en Filipinas, a solo 250 millas de Taiwán.
Presencia
No son bases estadounidenses, sino emplazamientos militares filipinos que el Pentágono puede utilizar para realizar ejercicios e incluso generar operaciones militares en la zona.
De hecho, unos 17.000 soldados estadounidenses y filipinos realizan prácticas, como parte de la nueva alianza militar entre Washington y Manila.
Hace unos días, la Marina de los EE UU envió el barco destructor Milius, con capacidad de misiles dirigidos, por aguas internacionales al norte de la isla.
Rápidamente, China señaló que el gesto estadounidense representa “una amenaza a su seguridad nacional”, a lo que tanto Taiwán como Estados Unidos respondieron que se trata de una expresión de solidaridad antes las insistentes amenazas de China.
De esta manera, el destructor transitó por el Estrecho de Taiwán “más allá del mar territorial de cualquier estado costero”, según informó la Séptima Flota de EEUU, lo que significa que navegó por aguas internacionales.
“El tránsito de Milius a través del Estrecho de Taiwán demuestra el compromiso de Estados Unidos con un Indo-Pacífico libre y abierto”, señaló la flota en un comunicado.
“El ejército de los Estados Unidos vuela, navega y opera en cualquier lugar que permita la ley internacional”, subrayó.
No obstante, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, dijo que Estados Unidos envió el barco a través del Estrecho de Taiwán “para mostrar músculos”, lo que, dijo, “representa una amenaza para la soberanía y la seguridad de China y socava la paz y la estabilidad regionales”.
La acción naval se produce aproximadamente una semana después de que el USS Milius, un buque destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke, también navegara cerca de las bases navales artificiales chinas en las disputadas Islas Spratly, en el Mar de China Meridional.
Tensiones
Las tensiones entre China y Taiwán son altas luego de días de ejercicios navales y aéreos chinos en el área.
China reconoce a la isla de Taiwán como parte histórica del país continental, cuyo territorio se separó del gobierno de Pekín en 1949.
Estados Unidos reconoce a Taiwán como parte de China, pero mantiene vínculos comerciales y semi diplomáticos con la isla nación.
Washington advirtió que China está empeñada en recuperar Taiwán por la fuerza si es necesario, por lo que aumenta la venta de armas, los lazos diplomáticos y el apoyo financiero a la isla.
Por otra parte, las fuerzas estadounidenses aumentan su presencia en el océano Pacífico, con un acuerdo con Australia que incluye el incremento de visitas de submarinos estadounidenses y británicos en la zona.
Escenario
Para los chinos, el resurgimiento de las estrechas relaciones entre Estados Unidos y Filipinas es igualmente preocupante. Tres de las nueve bases filipinas a las que tienen acceso los estadounidenses están a poca distancia de Taiwán, y el presidente Joe Biden ha prometido que Washington cumplirá su “compromiso” de defender Taiwán.
En el caso de una guerra por Taiwán, Corea del Sur sería reacia a unirse a la defensa de la isla. Los coreanos no quieren molestar a China en un conflicto que estaría situado a solo 700 millas de sus costas.
Antecedentes
Taiwán está situada a solo 100 millas de China continental y cuenta con una robusta economía que tiene como base la democracia instaurada en los años 1980.
La República de China fue originalmente establecida en el vasto territorio asiático el 1 de enero de 1912, tras la caída de la última dinastía imperial.
No obstante, tres décadas después la divergencia de ideas conllevó a una guerra civil y los rebeldes comunistas tomaron el poder, y el Partido Nacionalista Chino o Kuomintang, que presidía la República de 1912; se estableció en la isla de Taiwán bajo el mando del general Chiang Kai-shek y mantuvo el nombre de República de China.
La historia cataloga al militar como un estadista de mano dura, que mantuvo la ley marcial en la isla por casi 40 años. Empero, también lo reconoce por haberle hecho frente a la amenaza constante del Gobierno de Pekín por someter el territorio taiwanés.