MIAMI.- Mientras se intensifica la ofensiva contra Irán a cuatro días del conflicto bélico, el régimen de Teherán, tras la muerte de Ali Jamenei, apuesta por una negociación para ganar tiempo y mantenerse “con uñas y dientes” en el poder, lo que ocasionaría una grieta entre EEUU e Israel, afirmó Yoel Schvartz, experto en relaciones internacionales y política israelí.
Y este propósito puede representar para Tel Aviv “una amenaza mucho más existencial” que para Washington, durante el conflicto que se estima puede prolongarse por cuatro semanas más, advirtió.
“No está claro que el régimen vaya a caer tan rápido”, acotó el especialista.
El domingo pasado, la cúpula interina iraní expresó a EEUU su voluntad de negociar, una posición que el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, negó más tarde y culpó al presidente Trump de crear el "caos" en la región.
"No negociaremos con EEUU", afirmó en un corto mensaje en su cuenta de X.
Irán y la negociación
Pero Irán, a cargo del ayatolá Ali Reza Arafi, supremo interino ante la ausencia de Jamenei quien fue muerto en la ofensiva del sábado, sin los jefes superiores y con un disminuido poder misilístico no tendría otra opción estratégica que negociar.
“Va a aferrarse con uñas y dientes al poder. El régimen va a tratar de llegar a algún acuerdo, de volver a la mesa de negociaciones para hacer concesiones en la línea de lo que busca EEUU, pero para mantenerse en el poder y el puente va a ser una solución a la venezolana”, señaló el experto.
Frente a esto, EEUU e Israel insisten en su ofensiva militar para tratar de impedir el uso del programa nuclear por parte del régimen autocrático que constituye una amenaza a la paz mundial, e impulsar las condiciones para que el pueblo iraní pueda asumir su destino y formar un gobierno democráticamente elegido.
“La pregunta es ¿cuáles son las líneas rojas del régimen iraní?”, añadió.
Líneas rojas del régimen
Schvartz distinguió tres líneas relacionadas estrechamente con las negociaciones en curso.
La primera, dijo, es el enriquecimiento de uranio que el régimen, según analistas, estaría dispuesto a conceder a cambio de que se le levanten las sanciones.
La segunda tiene que ver con el programa de misiles de largo alcance que el presidente Trump incorporó, a solicitud de Israel, en las negociaciones y que es una de las industrias más desarrolladas de Irán en las últimas décadas, según precisó el experto.
Y la tercera, “creo que la más importante de todas”, es la última cabecera de puente, lo que tiene que ver con la supervivencia del régimen.
“Yo creo que el régimen va a estar dispuesto a hacer muchísimas concesiones siempre y cuando pueda permanecer en el poder y continuar de alguna manera reprimiendo al pueblo iraní o por lo menos a sectores que no están de acuerdo con las políticas y con los lineamientos ideológicos del islam radical”, sostuvo. Y agregó:
“Pienso que allí está un poco el peligro para la estabilidad del mundo y sobre todo para el sufrido pueblo iraní que durante tantos años ha tenido que soportar una dictadura sangrienta”, dijo el experto.
No atisba en el conflicto bélico el inicio de una guerra mundial, sino más bien la aparición de guerras regionales que se prolonguen por años, como la de Rusia-Ucrania desde febrero de 2022.
“Pueden llegar a suceder diferentes escenarios tanto en el Medio Oriente como fuera de este y pueden ser guerras regionales muy destructivas, cosa que sería muy malo para cualquier paz en el mundo y para cualquier tipo de estabilidad”, aseguró.
FUENTE: Entrevista al profesor Yoel Schvartz, experto en relaciones internacionales y política israelí