viernes 7  de  agosto 2026
NAUFRAGIOS

Italia exige ayuda a Europa en la crisis migratoria

Mientras los migrantes siguen ahogándose en el cruce del Mediterráneo, el Gobierno italiano pide una solución de raíz, ayudando a África en el desarrollo y la seguridad

ROMA.-DPA

En octubre de 2013 murieron 366 migrantes cerca de la costa de la isla italiana de Lampedusa, a unos 100 kilómetros de Túnez. Los líderes de la Unión Europea (UE) prometieron entonces que nunca permitirían que volviese a producirse una tragedia similar.

Primero Italia, y después otros países europeos y ONG llenaron el mar Mediterráneo de misiones de búsqueda y rescate que consiguieron salvar cientos de miles de vidas.

Pero los migrantes siguen ahogándose en la que se considera la ruta marítima más peligrosa del mundo. Y las autoridades italianas aseguran que el problema sólo puede afrontarse desde la raíz, con una mezcla de ayuda al desarrollo y a la seguridad que evite que los migrantes salgan de sus países.

"Salvarles en el mar sin una estrategia para África no es una solución. Necesitamos ayudarles en casa, para empezar invirtiendo en ayuda internacional al desarrollo", afirmó el primer ministro italiano, Matteo Renzi, en una entrevista publicada esta semana por el diario católico "Avvenire".

Tres días antes, durante la reunión del G7 en Japón, Renzi señaló que incluso unidades de la OTAN podrían empezar a rescatar a migrantes en el Mediterráneo central, pero insistió en que "el mar es el peor lugar para salvarles".

Ayuda para África

Renzi volvió a llamar a adoptar una propuesta italiana que sugiere que la UE podría ofrecer a las naciones africanas dinero y cuotas de acceso de trabajadores, estudiantes e investigadores a cambio de que esos países endurezcan sus controles fronterizos.

"O Europa (sigue estas propuestas) o tendremos que hacerlo en solitario. No hay tiempo que perder", advirtió el mandatario italiano en el diario "Avvenire", lamentando la falta de visión europea en la crisis migratoria.

Para Renzi, las visiones más lúcidas sobre el futuro de Europa las han tenido dos ciudadanos que no son europeos. "Me refiero al presidente de los Estados Unidos (Barak Obama). Y al Obispo de Roma (el papa Francisco)".

Italia propuso su plan para África en abril, como una especie de réplica del acuerdo UE-Turquía. Dicho pacto ha reducido significativamente el flujo de refugiados que llegan a Grecia, aunque recientemente el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó con bloquearlo si Bruselas no concede pronto el libre visado a sus ciudadanos para viajar por el bloque.

Lentitud de procedimiento

El plan italiano fue recibido en general de forma positiva tanto en las capitales europeas como por las organizaciones humanitarias. Pero, como suele ocurrir en la UE, los cambios llevan su tiempo y el Gobierno de Renzi se queja de que los avances son demasiado lentos.

"Todas las víctimas que estamos sacando del mar son la prueba de lo alejada y retrasada que está Europa en sus relaciones con los países africanos", afirmó el sábado el ministro de Interior italiano, Angelino Alfano, durante un acto en Lecce, en el sur del país.

El ministro italiano intentó tranquilizar a la opinión pública asegurando que, a pesar de las tragedias de los últimos días, Italia no se encuentra ante una emergencia, ya que el número de llegadas de migrantes se mantiene estable respecto al año pasado. A la vez, pidió negociar con Libia un "acuerdo serio para intentar contener las salidas".

El país norteafricano, situado frente a las costas de Italia, se encuentra sumido en el caos desde el derrocamiento de Muamar al Gadafi en 2011. Los traficantes de personas se han aprovechado de esa situación para ampliar libremente sus travesías para migrantes hacia Italia.

Según el director de la misión libia de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Othman Belbeisi, en su país hay entre 700.000 y un millón de migrantes y refugiados, aunque "nadie sabe cuántos quieren ir a Europa".

A pesar de la insistencia de Italia no parece que vaya a pasar nada de forma inmediata. Su plan, Migrantion Compact, será discutido en la cumbre de la UE del 28 y 29 de junio, pero aunque saliese adelante, en Libia no hay un Gobierno creíble con el que negociar.

Las organizaciones humanitarias sugieren desde hace tiempo otra opción: abrir rutas de migración legales, por avión o en ferris, para que la gente no tenga que arriesgar su vida en la búsqueda de asilo o de una vida mejor.

La portavoz de Acnur para el Sur de Europa, Carlotta Sami, afirmó hoy que al menos 700 migrantes y refugiados murieron en los últimos días en el Mediterráneo. "Domingo contando víctimas. Un ejercicio macabro: ¿se dará cuenta el mundo de que esos más de 700 merecían un pasaje seguro?", escribió en Twitter.

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