BEIRUT. El Parlamento del Líbano abolió el martes, 11 de agosto, la pena de muerte y se convirtió en el primer país de Oriente Medio en poner fin, de manera formal, a esta práctica.
Esa condena se sustituirá por la cadena perpetua con trabajos forzados agravados. Desde 2004, no se llevaba a cabo ninguna ejecución
BEIRUT. El Parlamento del Líbano abolió el martes, 11 de agosto, la pena de muerte y se convirtió en el primer país de Oriente Medio en poner fin, de manera formal, a esta práctica.
“El proyecto de ley destinado a abolir la pena de muerte en el Líbano fue aprobado tras introducirse modificaciones en él”, anunció la oficina del presidente del Parlamento.
Líbano no había llevado a cabo ninguna ejecución desde 2004. Sin embargo, desde entonces se han dictado decenas de condenas a muerte, que posteriormente fueron suspendidas o conmutadas.
El texto especifica que los delitos cometidos antes de la entrada en vigor de esta ley serán sancionados con cadena perpetua con trabajos forzados agravados.
El ministro de Justicia, Adel Nassar, calificó la abolición de “histórica” y señaló que, gracias a esta votación, ya no se desestimarán las solicitudes presentadas por Beirut para la extradición de sospechosos desde países donde la pena de muerte fue abolida.
Ramzi Kaiss, investigador sobre Líbano de Human Rights Watch, declaró que la medida es “un paso monumental para los derechos humanos en el país, que representa una ruptura clara con una sentencia cruel y arbitraria que nunca debería imponerse”.
“La pena capital es única por su crueldad y su carácter definitivo, y está plagada de arbitrariedad, prejuicios y errores”, añadió.
La abolición se produjo como parte de una serie de proyectos de ley que se debatirán en la actual sesión legislativa, incluida una ley de amnistía general que se ha debatido durante años.
Una mayoría del Parlamento libanés, compuesto por 128 miembros, votó a favor de poner fin a la pena de muerte, con la excepción del bloque parlamentario de Hezbollah.
No está claro cómo se aplicaría el trabajo forzado agravado, ya que algunos legisladores señalaron que los términos del nuevo castigo aún no están claros. Líbano sí contempla el castigo de trabajos forzados en la ley y en decisiones judiciales, pero incluso esos se han aplicado rara vez en los últimos años debido a la falta de recursos y la limitada capacidad de las prisiones.
FUENTE: Con información de AFP
