sábado 21  de  febrero 2026
TRAGEDIA AÉREA

Niño presintió su muerte un día antes de abordar el vuelo MH17

El niño no dejaba de preguntar " ¿Qué forma de morir escogerías? ¿Qué le pasaría a mi cuerpo si estuviera enterrado? ¿Sentiría algo si nuestras almas regresan hacia Dios?"

En la recámara de una casa cercana a Ámsterdam, Miguel Panduwinata le preguntó a su madre:"Mamá, u00bfte puedo dar un abrazo?". n

nSamira Calehr abrazó a su hijo de 11 años, que durante días había mostrado agitación y la había bombardeado con preguntas acerca de la muerte, de su alma, de Dios. La mañana siguiente dejaría a su hijo Miguel y su hermano mayor Shaka en el aeropuerto para que tomaran el vuelo 17 de Malaysia Airlines, la primera etapa de su viaje a Bali para visitar a su abuela. n n

Su hijo u2014normalmente de buen humor, acostumbrado a viajar u2014 debería de estar emocionado. Su maleta plateada estaba lista en la sala. Le esperaban paseos en moto acuática y práctica de surf en el paraíso, pero algo estaba fuera de lugar. Un día antes, mientras jugaba fútbol, Miguel preguntó:" u00bfQué forma de morir escogerías? u00bfQué le pasaría a mi cuerpo si estuviera enterrado? u00bfSentiría algo si nuestras almas regresan hacia Dios?". n

nLa noche previa a su viaje, Miguel se negaba a dejar de abrazar a su madre. n

nVa a extrañarme, se dijo Calehr. Así que lo tendió a su lado y lo abrazó toda la noche. n

nLa mañana siguiente, Samira Calehr y su amiga Aan llevaron a sus hijos al tren que va hacia el aeropuerto. En el camino iban bromeando y reían. Shaka, de 19 años, recién había terminado el primer año de sus estudios de ingeniería textil y prometido vigilar a Miguel. Su otro hermano, Mika, no pudo conseguir un asiento en el vuelo 17 y volaría a Bali al día siguiente. n n

Al momento de registrarse en el vuelo, Calehr hizo los últimos arreglos en el equipaje de sus hijos. Shaka, por su parte, se acordó de que no había puesto calcetines en su maleta. Su madre le prometió que le compraría unos y se los enviaría con su hermano Mika. n

nFinalmente llegaron al control de pasaportes. Los niños de despidieron de su madre y se encaminaron a la aduana pero Miguel volvió sobre sus pasos y abrazó a su madre."Mamá, te voy a extrañar", dijo." u00bfQué pasaría si el avión se estrellara?".

n n u00bfPor qué habrá dicho eso?, se preguntó ella. n

n"No digas eso", le respondió abrazándolo."Todo estará bien". n

nShaka trató de tranquilizar a ambos."Yo lo cuidaré", le dijo a su madre."Es mi bebé". n

nVio a los dos niños alejarse pero Miguel seguía volteando hacia atrás, donde estaba su madre, con mirada triste. n

nLuego los dos se perdieron de vista. n

nEl vuelo 17 despegó alrededor de las 12.15 pm en un vuelo que debía durar 11 horas y 45 minutos. n nSólo duró dos. n

nCalher acababa de comprar los calcetines cuando el teléfono sonó. Era su amiga Aan." u00bfDónde estás?", gritó su amiga."El avión se estrelló". n n

Apenas pudo llegar a su casa, donde se desmayó. n

nCalehr sigue pensado en lo que habría pasado si las cosas se hubiesen dado de otra forma, las premoniciones, la comprensión de que el mundo que conocía se ha vuelto extraño en un abrir y cerrar de ojos. Ahora piensa en cómo su hijo al parecer sintió que su tiempo en la tierra se acababa. Se imagina un futuro que nunca ocurrirá: el deseo de Shaka de ser ingeniero civil se desvaneció. El de Miguel, de ser piloto de carreras, también se ha ido.

n n u00bfQué sabía él? u00bfCómo ella podría haber sabido algo?

n n"Debí haberlo escuchado", dice suavemente Samira Calehr."Debí haberlo escuchado".

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