WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que "las muertes en Irán han parado" y que no habrá ejecuciones de manifestantes tras sus amenazas a Teherán. Esto después de que la ONG Iran Human Rights (IHRNGO) cifró este miércoles en más de 3.400 los muertos por las protestas en el país.
"Me han dicho que las muertes en Irán están parando. Han parado y que no hay planes de ejecuciones", dijo el presidente republicano en declaraciones a la prensa desde el Despacho Oval. Agregó que "averiguarán" si estas informaciones son ciertas.
El magnate republicano advirtió que estarían "muy molestos" si esto resultara no ser verdad. La ONG kurdo-iraní Hengaw informó esta misma semana que el joven iraní Erfan Soltani, de 26 años, se enfrentaba este miércoles a su ejecución por ahorcamiento público como parte de la política de terror impuesta por el régimen teocrático iraní.
Trump refirió que le informaron que "la gente les estaba disparando con armas de fuego y ellos respondían a los disparos", en referencia a las fuerzas de seguridad iraníes, en línea con lo argumentado por Teherán, que afirma que "elementos terroristas" se infiltraron en las protestas para forzar una intervención estadounidense.
Por su parte, el vicepresidente de EEUU, JD Vance, presidió en la víspera una reunión del Consejo de Seguridad Nacional en la que no estuvo presente Trump para abordar las distintas opciones sobre la situación en Irán, incluyendo un posible ataque militar.
G7 amenaza con sanciones
Los ministros de Exteriores del G7 amenazaron este miércoles con imponer nuevas sanciones a Irán "si continúa su represión de las protestas", que comenzaron hace más de dos semanas.
En un comunicado conjunto, señalaron: "Estamos dispuestos a imponer más medidas restrictivas si Irán continúa su represión de las protestas y la disidencia, en violación del derecho internacional y sus obligaciones internacionales".
A su vez, los cancilleres del G7 instaron a las autoridades iraníes a que ejerzan "la máxima moderación, se abstengan de recurrir a la violencia y salvaguarden los derechos humanos y las libertades fundamentales de los ciudadanos iraníes", incluido el derecho a la libertad de expresión, de información, de reunión pacífica, todo ello "sin temor a represalias".
"Nos preocupa profundamente el elevado número de muertos y heridos reportados. Condenamos el uso deliberado de la violencia y los muertos, las detenciones arbitrarias y las tácticas de intimidación empleadas por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes", expresaron.
Repudiaron "firmemente la escalada de la brutal represión" contra la "población iraní, que ha demostrado valentía desde finales de diciembre de 2025 al expresar sus legítimas aspiraciones a una vida mejor, dignidad y libertad".
De su lado, Amnistía Internacional apeló a la "acción diplomática global para señalar el fin de la impunidad" ante la "masacre de manifestantes", después de denunciar que pruebas fidedignas revelan "ejecuciones masivas ilegítimas cometidas a una escala sin precedentes en medio de un bloqueo continuo de Internet impuesto" para "ocultar sus crímenes".
"Esta espiral de derramamiento de sangre e impunidad debe terminar. Incluso considerando el sombrío historial de las autoridades iraníes de cometer graves violaciones de derechos humanos y crímenes de derecho internacional durante las sucesivas oleadas de protestas, la gravedad y la magnitud de los asesinatos y la represión desde el 8 de enero no tiene precedentes", declaró la secretaria general de AI, Agnes Callamard.
La ONG exhortó a los Estados miembros de la ONU a "reconocer que la impunidad sistémica y continua por los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad en protestas actuales y pasadas ha envalentonado a las autoridades iraníes a persistir en su conducta criminal".
Les pidió "tomar medidas inmediatas y coordinadas para impedir un mayor derramamiento de sangre", incluyendo la convocatoria de sesiones especiales en el Consejo de Derechos Humanos y el Consejo de Seguridad de la ONU.
FUENTE: Con información de Europa Press