BÉISBOL
K-Rod, lejos de la inmortalidad
Tiene 34 años y mucha salud, y ha sabido mutar, de un pitcher con recta endemoniada y slider cortante, a uno que perdió velocidad pero que ahora cuenta con cuatro envíos, algo poco usual entre los cerradores, que no deben variar su plan de trabajo en un juego, sólo porque ve a los bateadores una vez por noche