Joe Carollo fue nombrado administrador de la ciudad de Doral a petición de su alcalde Luigi Boria. Desde hace meses se venía hablando de la mala relación entre ambos a pesar de los continuos desmentidos de ambos protagonistas.
Boria llegó a declarar que él y su administrador eran amigo y u201chermanos en Cristo u201d, pues se trataban semanalmente como fieles seguidores de la misma iglesia. n
El señor Carollo, por su parte, relató en distintas ocasiones a periodistas de DIARIO LAS AMÉRICAS la perfecta sintonía entre él y Boria, negando cualquier malestar entre ellos. No queda lugar a dudas entonces que Carollo accedió al puesto de administrador por la sintonía y relación de confianza que tenía con el alcalde. n
Muchos capítulos de telenovela después, los dos protagonistas están enfrentados y no paran de lanzarse puñales reales y figurados. La relación de confianza se ha roto pero ambos siguen en sus cargos.
El Consejo ha preferido mantener en su puesto al administrador al margen de la opinión del alcalde. Pero es inconcebible y carente de toda lógica democrática que Carollo no haya tenido la dignidad de dar un paso al frente para renunciar a su cargo para demostrar la transparencia de su función como servidor público.
Dado que llegó por la relación de confianza con el alcalde, debería marcharse una vez perdida esa confianza. De hecho, él conoce muy bien la diferencia entre un alcalde y un puesto de confianza. Los votantes juzgarán -y seguramente castigarán- a Boria, pero antes de eso Carollo debería despejar las dudas y no dar la razón a aquellos que le acusan de querer manejar el ayuntamiento de Doral en la sombra.