No me considero una política tradicional. Soy inmigrante. Llegué a este país del Ecuador a los 14 años. Tengo tres hijos. He servido a mi comunidad por más de 20 años y para mí, la educación siempre ha sido una prioridad. Siendo madre y ciudadana, creo que es de vital importancia preparar a nuestros niños y jóvenes para el futuro.
Uno de mis enfoques profesionales ha sido aumentar las oportunidades de educación para las personas de la Florida. Veo con preocupación cómo los políticos utilizan el tema de la educación como una herramienta de propaganda. La educación es la base de nuestro futuro y no debe ser manipulada con fines políticos. Considerando la decisión que debemos tomar en noviembre, sé que solo uno de los candidatos a la presidencia luchará por darle a cada ciudadano el acceso a una educación de alta calidad, desde la escuela preescolar hasta la universidad.
Al igual que Hillary Clinton, pienso que la educación es un derecho fundamental y que todos los niños, incluyendo los que vienen de las comunidades más vulnerables, deberían tener acceso a las herramientas y la información necesaria para prosperar en la vida y en la economía del futuro.
Yo soy el tipo de mujer que se enfoca en encontrar soluciones y resolver todo aquello que esté a mi alcance, y más. Admiro la forma en que Hillary Clinton se ha preparado para ser la primera presidenta de los Estados Unidos. Como Primera Dama de Arkansas, ella desarrolló el programa de Instrucción en Casa para Padres de Niños en Edad Preescolar, como Senadora, lideró una iniciativa nacional para establecer programas preescolares de alta calidad, incluyendo acceso a programas gratuitos para niños de hogares de bajos ingresos o con dominio limitado del inglés.
Siendo Primera Dama, Hillary Clinton impulsó desde la Casa Blanca diversas iniciativas y proyectos para mejorar las vidas de nuestros niños, jóvenes, maestros y profesores. La propuesta de educación de Hillary Clinton abarca a todos: padres, niños, jóvenes, estudiantes que son padres, veteranos de guerra y minorías, incluso los discapacitados, las mismas personas a las que les he volcado mi servicio y vocación por más de 20 años. Con su propuesta los costos y la deuda no serán una barrera para cumplir las metas educativas individuales de cada ciudadano sea cual sea su situación económica.
Hillary Clinton ha dicho que “La educación debería ser el gran factor que abre las puertas, y aun así sabemos que a menudo no resulta así. Pienso que todos los niños en este país se merecen un buen maestro en una buena escuela sin importar donde vivan”.
Suscribo sus palabras. Diariamente veo de primera mano la gran diferencia en la calidad de la educación entre nuestras comunidades dependiendo del tipo de vecindario. Creo que es incorrecto limitar a nuestras escuelas públicas mientras que instituciones con fines de lucro se aprovechan de nuestros recursos.
Las escuelas públicas de la Florida se encuentran entre las escuelas que reciben la menor financiación y recursos por alumno a nivel nacional. Creo que Hillary Clinton podría aportar un gran cambio que beneficie a nuestros estado, Florida.
Entre otras cosas, Clinton lanzará una campaña nacional para modernizar y elevar la profesión de la enseñanza. Bajo su plan, el costo no será una barrera para acceder a la educación superior. Su propuesta destaca que todo estudiante debe tener la opción de graduarse de una universidad pública en su estado sin asumir ninguna deuda estudiantil. Para el 2021, familias con ingresos de hasta $125 mil dólares al año no pagarán ninguna matrícula en las universidades públicas de cuatro años del estado.
La deuda estudiantil no debe ser un obstáculo para quienes deseen seguir su sueño de ser profesionales. En el estado de la Florida la deuda estudiantil asciende hasta a 61 mil millones de dólares. Bajo su plan se reducirá la tasa de interés de los préstamos estudiantiles, de modo que el gobierno no pueda beneficiarse de ellos, e investigará las universidades y los prestamistas que los extienden. El plan de Clinton ayudará a los millones de personas atrasados en el pago de un préstamo o en ‘default’ para proteger su crédito y salir adelante.
Como inmigrante, madre y luchadora por mi comunidad, entiendo los retos que representa para una mujer participar activamente en la política. Como Hillary, quiero lo mejor para mi país, y el momento de actuar es ahora, no dejemos que alguien con la visión errada tome las decisiones que afectarán las vidas de nuestros hijos.
*La autora es candidata para el Senado de la Florida por el Distrito 39