Por fin se solucionó el cierre del Gobierno. Debería estar feliz, pero a pesar de que siento alivio, también me siento frustrada por la pérdida de tiempo que fue pasar por este ejercicio.
La votación y el acuerdo del Senado se pudieran haber hecho hace meses. nEsta locura nos ha costado miles de millones de dólares según ha sido calculado por economistas. No solamente el cierre causó que contenedores en los puertos estuvieran estancados llenos de mercancía y que se cancelaran vacaciones a parques nacionales, sino que, como todavía existe la incertidumbre de que esto puede volver a suceder en enero, las corporaciones están prediciendo menores ganancias y estamos pagando más por los préstamos a corto plazo.
Todo esto y mucho más va a tener consecuencias grandes que se van a sentir no solamente en EEUU sino en el mundo entero. nPero otra gran consecuencia es el colapso del Partido Republicano.
El Partido Republicano nos mostró a los estadounidenses su conflicto interno y lo peligroso que este es. Hasta el senador John McCain dijo:"Los republicanos tienen que entender que hemos perdido esta batalla, como yo predije hace semanas, que no ganaríamos porque estábamos demandando algo que no era posible u201d.
Refiriéndose a la demanda de los republicanos de repeler el Obamacare y de revertir la ley. nY esto sucedió porque con los elementos de la extrema derecha del partido, conocidos como"Tea Party", no se puede razonar.
Ellos prefieren quemarse en una llama de gloria, mientras que se llevan al fuego con ellos a nuestra nación. A raíz de todo esto la popularidad del Partido Republicano está por el suelo. Múltiples encuestadoras reportan que el partido está en su punto menos popular en la historia.
La encuestadora Gallup encontró la opinión favorable del Partido Republicano en un 28%. Y aún peor, la encuesta de NBC/Wall Street Journal reportó la opinión favorable en sólo un 24%. n
A pesar de que soy una demócrata, y estoy orgullosa de serlo, no me gusta la situación en que se encuentra el Partido Republicano. Nosotros los demócratas pasamos por esta situación hace muchos años cuando los de la extrema izquierda nos llevaron a un extremismo que no era bueno ni para el partido ni para el país.
Gracias a Bill Clinton logramos regresar al centro y pasar esa etapa. Nosotros los demócratas, así como nuestro país, necesitamos de un Partido Republicano sensato y no manejado por la extrema derecha para poder negociar y poner la patria por encima del partido. n Y gracias a Dios podemos ver que hay una luz al final del túnel. Esa luz son las mujeres legisladoras en Washington. Lo que no hemos escuchado en la prensa es el gran papel que tuvieron las senadoras en la negociación que logró el fin de esta pesadilla.
De los 13 senadores del comité bipartidista cinco eran mujeres: tres demócratas y dos republicanas. Estas senadoras fueron fuertes y presionaron a sus colegas republicanos a moderar sus demandas mientras que ofrecían puntos cruciales de compromiso.
Estas senadoras lograron tanta influencia que el senador John McCain bromeando dijo:"Las mujeres se están apoderando". nPor el bienestar de nuestra nación, u00a1Ojalá!