Lo más fácil, cómodo y elegante de hacer es quejarse cuando algo sale mal. Como decía mi padre “la culpa es algo tan frágil que jamás cae al suelo.” Para tener una comprensión más clara de esto piense en un niño de tres años que acaba de romper algo. Si le presionan buscando el culpable lo más probable que diga es: “¡Yo no fui!”, y si habla inglés dirá: “¡No me!”

Es por ello por lo que cada vez que escucho a alguien quejándose de que ya no se puede vivir en Miami, porque los precios de insumos y propiedades se han ido al cielo me pregunto, para mis adentros, qué parte del presupuesto familiar le estará fallando a esta persona para hablar así.

Cierto es que el nivel de vida se ha encarecido últimamente en la ciudad de Miami; pero ha ocurrido de forma paulatina en los últimos diez años. Eso ha motivado a familias enteras a buscar otros lares para establecerse más al norte en la Florida. Es asombroso el incremento de familias latinas en Tampa, Orlando, Kissimmee, Mondara, Jacksonville, San Agustín, etc., y esto lo reflejan los negocios establecidos en esos sitios por hispanos y nativos de Miami los cuales se han reubicado más al norte.

Lo que persiguen estas personas es poder equilibrar su presupuesto familiar, para poder vivir decentemente con sus estradas mensuales.

Hay que ser conscientes que en este país es obligatorio tener la cabeza clara y los pies en la tierra en todo momento. Es arriesgado entrar en compromisos económicos pensando en las entradas anuales, ya bien sean producto de salarios o de negocios, pues el panorama financiero de cualquier persona puede cambiar de la noche a la mañana, producto de situaciones completamente ajenas a su voluntad.

Lo más indicado para evitar cualquier sorpresa es observar ciertas medidas, que, aunque no le harán invulnerable a imprevistos, si le ayudarán a tomar mejores decisiones y a prepararse mejor para enfrentar la vida.

Ante todo, conozca el costo de la vida en el lugar que habite o se proponga habitar. Sepa que lo recomendado es que el gasto relacionado con el costo de la vivienda no debe pasar del veintiocho por ciento (28%), de la entrada familiar mensual; y del treinta y seis por ciento (36%), para gastos mensuales combinados que comprendan costo de vivienda, pagos de tarjetas de créditos, letras de automóviles y demás. Aparte de ello se recomienda crear ahorros mensuales de no menos de un diez por ciento (10%) del total de la entrada familiar. Se presume entonces que una familia pueda vivir con el cincuenta y cuatro por ciento (54%) restante. Pero realmente, en la actualidad son pocas las familias que viven entre estos parámetros, que fueron los que crearon riqueza y ofrecieron estabilidad a las familias norteamericanas.

Luego de la aparición de las tarjetas de crédito es muy fácil vestir a la moda; rodar un auto del año; ser asiduo comensal de restaurantes caros; emprender viajes a Europa, Australia, Sur América, China o tomar un crucero por el caribe. Las personas viven al límite de su capacidad financiera impulsados por una economía de mercado. Y no es que esté mal ni esté bien, pero mi padre siempre me dijo que “debía estirar el pie hasta donde alcanzara la sábana”, y en cada ocasión que he desoído su consejo las consecuencias no se han hecho esperar.

Es una realidad que el Gran Miami no es una ciudad barata para vivir, pero tampoco es de las más caras. Para saber si le es posible seguir viviendo en ella o si debe radicarse en otro lugar, es necesario que sea realista al momento de analizar sus ingresos mensuales y los gastos que debe enfrentar. El porcentaje de gastos aceptable, para no meterse en problemas y crecer económicamente, ya lo expuse anteriormente; lo que me resta es recomendarle que haga un presupuesto anual que comprenda todos los gastos mensuales lo más detallado que le sea posible.

Sé que la palabra más difícil de decir a un miembro de la familia que nos pide algo es un rotundo NO; pero cuando comprenda que en ocasiones es necesario hacerlo, para evitar futuros desastres, le será más fácil pronunciarla.

Tony Ruano es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra, venta y administración.” tony@ruaobrokers.com

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