Kennedy cambió la comunicación política en todo el mundo y la forma de hacer campañas.
Un día como hoy hace 50 años el mundo se estremeció con la noticia del asesinato en Dallas de John Fitzgerald Kennedy.
Desde entonces han corrido ríos de tinta, se han escrito infinidad de libros, producido documentales y películas. Las referencias al magnicidio se multiplican en la red y las teorías conspirativas son tantas y tan contradictorias que aún hoy, medio siglo después, es complicado analizar con frialdad tanto los hechos que rodearon a la muerte del ser humano como el valor real de la figura política convertida posteriormente en mito. n
Desde DIARIO LAS AMÉRICAS hemos querido abordar con motivo de este aniversario la óptica histórica de este rincón de los Estados Unidos tan estratégico en aquellos días de la Guerra Fría en que JFK se enfrentaba al enemigo bloque comunista. Su relación con Fidel Castro, su papel en la fallida invasión de Bahía Cochinos o su visita a Miami cuatro días antes de su fallecimiento son elementos que no pueden ni deben ser olvidados. n
Kennedy cambió la comunicación política en todo el mundo y la forma de hacer campañas. Su estética, sus discursos, sus palabras, la puesta en escena de sus actos son todavía un ejemplo a seguir. Queda como misterio si detrás de los gestos se escondían las reales convicciones, por eso lejos de elucubrar preferimos quedarnos con lo tangible de su legado y su forma de hablarle al pueblo americano: u201cNo pienses en lo que tu país puede hacer por ti, sino en lo que tú puedes hacer por tu país u201d.