Luego de los resultados de Iowa, New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur los votos del Supermartes aportarán al Partido Demócrata la claridad que necesita para definir su estrategia final de cara a las elecciones presidenciales.
Luego de los resultados de Iowa, New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur los votos del Supermartes aportarán al Partido Demócrata la claridad que necesita para definir su estrategia final de cara a las elecciones presidenciales.
Con tantos candidatos en la carrera, el juego político lucia incierto y confuso e imposibilitaba al partido unir esfuerzos detrás del líder que enfrentará al presidente Donald Trump, el próximo noviembre.
La voz demócrata más poderosa e influyente, Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes dijo la semana pasada que el partido se uniría al candidato ganador, sea quien sea, incluso si es el senador Bernie Sanders.
Sin embargo, y no es ningún secreto, que el ascenso de Sanders ha encontrado rechazo dentro de su tolda política. ¿Podría el senador de Vermont de 78 años, que sufrió un ataque cardíaco leve el año pasado, realmente representar los ideales demócratas para enfrentarse a Trump?
En todo caso, Pete Buttigieg el novel candidato, decidió dar un paso atrás y retirarse, después de oír razones de peso para dejarle el camino libre al exvicepresidente Joe Biden.
La anhelada victoria de Biden en Carolina del Sur le dio al precandidato el impulso para devolverlo a la carrera presidencial, pero muchos se preguntan si será suficiente para mantenerse en la pelea.
El Súper Martes ha implicado votar en 14 estados, incluidos California, Colorado, Massachusetts, Oklahoma, Tennessee, Texas y Vermont, incluyendo también el voto de los demócratas en el extranjero.
Con estos resultados, la competencia presidencial demócrata se transforma. El camino hacia la nominación en julio se presenta más despejado antes de la Convención Nacional Demócrata, que elegirá a los candidatos del partido para presidente y vicepresidente.
Para Trump, este largo proceso es prácticamente irrelevante a diferencia de 2008, cuando Hillary Clinton, con el apoyo del entonces presidente Barack Obama, estaba luchando por la nominación. Trump era entonces la estrella en ascenso compitiendo contra una veterana política.
En cuanto a Sanders, claramente un jugador fuera de serie, con su multitud de jóvenes entusiastas, que se han mantenido fieles a él casi desde las elecciones pasadas.
Según las proyecciones de Real Clear Politics, de tendencia conservadora, solo Biden o Sanders tendrían alguna posibilidad de competir con Trump.
La posibilidad de que sea un duelo con Sanders, quien tiene el capital humano, o Biden, quien tiene la bendición del partido, parece tomar más forma.
¿A quién le teme más el Presidente como rival? Muchos afirman que el duelo Sanders -Trump sería especialmente interesante pero más divisivo para el país.
Por el momento, el Presidente tiene muchos otros problemas que enfrentar. Por ejemplo: mantener los buenos números a flote, luego de la propagación del coronavirus y su impacto en la economía de Estados Unidos.
El mercado bursátil, nacional e internacional ha sufrido enormes caídas, las más pronunciadas desde la crisis financiera de 2008, mientras que los precios de las materias primas cayeron ante la propagación del virus, que parece acelerar una recesión. En el mercado del Tesoro los rendimientos a 10 y 30 años cayeron la semana pasada a mínimos históricos.
El precio del crudo, de 53,50 dólares por barril, apenas el pasado 20 de febrero, ahora se encuentran alrededor de los 43,62 dólares.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo hace poco que el Banco Central, está listo para reducir las tasas de interés a medida que la epidemia "plantea riesgos" para la economía estadounidense.
La reelección de Trump podría depender del manejo del virus corona.
Una situación fuera de control podría destruir el optimismo del mandatario y proporcionará a los demócratas municiones para atacar a la Casa Blanca.
En esta etapa, los resultados del Supermartes son críticos para el Partido Demócrata, pero no necesariamente significativos para Trump y los republicanos.
La forma cómo se maneje la crisis sanitaria por el coronavirus y los pasos tomados para limitar el daño a la economía de los Estados Unidos son más importantes para el Presidente, que si Bernie Sanders o Joe Biden son los candidatos a vencer en noviembre.
Si el coronavirus termina en el verano sin que tenga un impacto demasiado grande para Estados Unidos, entonces Trump estará en una mejor posición para enfilar sus municiones en contra de su rival demócrata y tal vez ganar.
