El fallo de la Corte de Apelaciones de Caracas negando la petición de excarcelación del líder opositor Leopoldo López presentada por su defensa, merece un titular, una denuncia, pero no sorprende. n
El hecho no es noticia porque hemos asistido a él demasiadas veces en los últimos años: la justicia en Venezuela está secuestrada por quienes hoy detentan el poder. n
Leopoldo continuará detenido en la prisión militar de Ramo Verde, según la información suministrada por el Tribunal Supremo de Justicia. n
La farsa de justicia que pretende vendernos Nicolás Maduro no es más que una mala puesta en escena que inició su"padre" Hugo Chávez, el comandante exgolpista que cuando no pudo llegar a Miraflores por la fuerza de las armas, acudió a las urnas para dar un"golpe de Estado cívico". n La nueva izquierda latinoamericana es cínica y corrupta. Su objetivo es la toma del poder por la vía electoral para cambiar las instituciones y perpetuarse en él. Esa nueva izquierda, que se esconde tras un cansón discurso panamericano, no muestra misericordia, no toma prisioneros y tiene la violencia como credo. Eso explica el fallo contra Leopoldo. n
Le van quedando pocos caminos a la nación sudamericana para encontrar una solución a la crisis que la ahoga. Las políticas económicas de Maduro no van erradicar la escasez que hoy golpea a todos los sectores de la nación sudamericana. Pero tampoco el"diálogo" que proponen los chavistas es una salida, porque tiene como único objetivo validar sus posiciones en una charla de sordos que posiblemente sea acompañada, a manera de banda sonora, con un alguna ridícula grabación del"comandante eterno" desentonando alguna canción. n