La ley de Murphy es un enunciado empírico que busca explicar hechos en diferentes circunstancias y sostiene que, si algo puede salir mal, saldrá mal.

Te puede interesar

El origen de la frase se le atribuye a Edward A. Murphy Jr, un ingeniero aeroespacial nacido en la zona del Canal de Panamá, que trabajaba a finales de los 1940 en experimentos con cohetes sobre rieles para la Fuerza Aérea estadounidense. El consenso general apunta a que Murphy pensó la idea como un llamado a anticiparse a los posibles errores, que pudieran surgir de la implementación de una acción.

Anticiparse a las leyes del universo, es también una regla imprescindible para las campañas electorales.

Si bien es cierto que una campaña electoral se considera un esfuerzo organizado, que debe influir en el proceso de toma de decisiones de un grupo específico, sirviéndose de una estrategia para reconocer las mejores opciones y de una planificación para saber cómo emplear los recursos, a fin de lograr un objetivo determinado, es indudable que siempre habrá un elemento inesperado que pueda interferir en el resultado deseado.

Y es que después de semanas de planeación para la gran Convención del Partido Republicano, para lanzar la candidatura del presidente Donald Trump para otro mandato de cuatro años, el COVID-19 intervino para poner fin al espectáculo de campaña.

El anuncio de cancelar el evento en Florida supuso un revés para la campaña de Trump, especialmente porque se interpretó como una sumisión tardía a la fuerza de la pandemia, justo cuando Estados Unidos estaba intentado volver a la normalidad.

Obviamente, si Europa estaba levantando el bloqueo para revivir su economía. ¿Podría Estados Unidos haber cerrado por un período mucho más largo mientras los socios abrieron sus puertas? La respuesta es no.

Sin embargo, la cancelación de la convención en Florida puede ahora ayudar a Trump.

Aunque, numerosas encuestas de opinión, según el portal Real Clear Politics, adjudican una clara ventaja al rival demócrata Joe Biden, en parte porque la mayoría considera que el actual mandatario no ha manejado bien la crisis sanitaria, no significa que los demócratas tengan la partida ganada.

Las encuestas no son la última palabra, especialmente porque los resultados finales estarán determinados por diversos factores como el entusiasmo del voto demócrata, el apoyo silente a Trump que no registran los sondeos o noticias sobre una vacuna o la economía.

“Las campañas en todo el país ahora están entrando en su carrera final, previa a las elecciones generales. Si los eventos de los últimos años son una indicación, hay muchas cosas que pueden salir mal. La desinformación, la manipulación de las redes sociales y la interferencia extranjera afectaron las elecciones de 2016 y probablemente continuarán amenazando las elecciones en el futuro. Además, la pandemia de COVID-19 ha complicado los procedimientos de votación y ha dado lugar a largas colas en algunos lugares de votación. ¿Cómo deben los funcionarios del Gobierno y los líderes locales enfrentar estos desafíos? ¿Cómo podemos evitar los innumerables problemas que podrían afectar las elecciones?”, se pregunta el Instituto Brookings de Washington.

Por lo pronto, la decisión de Trump, alentada por sus asesores, seguramente tranquilizará a sus adeptos pues el republicano por fin reconoce la gravedad de la situación y puede planear en consecuencia.

Una convención con miles de personas habría sido casi una declaración de que importaba más la publicidad política y la autopromoción que la seguridad del público.

También fue un alivio para el Partido Republicano, cuyos miembros habían estado advirtiendo que mantener la seguridad en el lugar era casi imposible.

Así mismo, si la convención hubiera tenido lugar, los demócratas habrían tenido una oportunidad de oro para atacar a Trump por su imprudencia.

Los asesores científicos del Presidente han estado advirtiendo que el virus no va a desaparecer y por eso son los políticos y no los científicos, quienes reconociendo la realidad, tienen que lograr el equilibrio correcto con las estrategias adecuadas.

En cualquier caso, la ley de Murphy, más que una actitud pesimista ante los eventos, puede representar una máxima para buscar el triunfo en política, siempre que no se pierdan de vista los riesgos a vencer.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Diario Las Américas no se hace responsable de las opiniones emitidas por los lectores; sin embargo, exhorta a evitar el lenguaje vulgar u ofensivo contra terceros. Nuestra empresa se acoge al derecho de eliminar cualquier comentario que viole estas normas.

Diario Las Américas is not responsible for the opinions issued by the readers; however, it urges to avoid vulgar or offensive language against third parties. Our company is entitled to remove any comments that violate these rules.

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

Más de millón y medio de electores se han inscrito para votar en Miami-Dade y decidir, entre otros puestos, el de alcalde condal. Si la elección fuera hoy, ¿por quién votaría Usted? (aparecen por orden alfabético)

Monique Nicole Barley
Esteban Bovo Jr.
Carlos DeArmas
Ludmilla Domond
Daniella Levine Cava
Alex Penelas
Xavier Suárez
ver resultados

Las Más Leídas