Si de algo ha servido la incompleta, engañosa, parcial, retorcida, torticera, pero ley al fin, de Amnistía para la Convivencia Democrática, es que a raíz de su promulgación ha sido expuesta la situación de los miles y miles de desaparecidos forzados de la represión, hoy con el remoquete de “Gobierno de la Transición Democrática”.
Según el Foro Penal, en 2025, hubo en Venezuela, 2.243 detenciones por motivaciones políticas y en lo que va del presente año, se agregan otras 473 detenciones similares, con el 85% del total de dichos casos aparejados con situaciones de desapariciones forzadas. Amnistía Internacional, por su lado, informó de “varios centenares de víctimas de desapariciones forzadas” durante el año pasado, perpetradas por igual, por el referido régimen opresivo.
En tal materia el susodicho desgobierno forajido, tiene de todo, como en las viejas quincallas pueblerinas. Casos con menores de siete años; de octogenarias y octogenarios; de embarazadas; de enfermos graves, muchos, con severos problemas mentales. La temible “Sippenhaft” hitleriana en su coda, porque han sido numerosos grupos familiares, apresados y desaparecidos, por el crimen de lesa RoboLución de ser parientes entre sí. Las desapariciones se subdividen a su vez, en de corta, mediana, larga duración y Ad aeternitatem. Existen las llamadas automáticas como política de Estado, impuestas por aquella sargentona que se hace llamar la “Mejor Ministra del Régimen Penitenciario de la Historia”. Quiere decir que el sitio de reclusión de todo perseguido político, sin excepción, permanecerá los primeros 30 días del cautiverio, en el más absoluto misterio y así dar tiempo para que se disimulen los maltratos infligidos a los apresados durante las capturas. Pero en particular, para que la familia, completa, incluido el último de los nombrados, se convenzan “que sí hay gobielno roboLucionario ”.
Excelente, encomiable, eterna gratitud a las ONG, que divulgan tales datos.
Pero y de las desapariciones de los “chavomadurodelcystas” perpetradas por sus propios compinches ¿Quién se acuerda?
Con tal pregunta, no es que pretendamos erigirnos en defensores de semejante escoria, por más que “La injusticia en cualquier lugar y contra cualquier persona sea una amenaza contra la justicia del Mundo entero” (Martin Luther King) o que “El daño contra la integridad de una sola persona repercute en toda la especie humana” (Desmond Tutu).
Alarma en extremo que no haya habido un solo proceso criminal, por corrupción contra los “chavomadurodelcystas” que cumplan con la elemental garantía de juicio abierto al público, con la salas de audiencias atestadas de oyentes o mirones, cuestión que, además del justiciable, le atañe a la sociedad porque la presencia masiva de espectadores constituye garantía contra la opacidad y la arbitrariedad tribunalicia.
El secretismo, es enemigo de la Justicia. ¿Alguien sabe, por ejemplo, por haberle sido permitido entrar a las audiencias públicas (¿?) y escuchar a dónde fueron a parar los 25 mil millones de dólares incautados al casi centenar de acusados junto al exministro Tarek El Aissami?
Lo mismo, en relación con aquel, Salazar Carreño, primo-hermano de quien fue sempiterno presidente de Pdvsa y se enriqueció de manera escandalosa. Imposible saber si aún está en su calabozo VIP o pasándolo muy gordo en el Hotel Plaza Athénée de París. O con respecto al llamado testaferro de Nicolás Maduro, para bochorno, como este último, del noble gentilicio colombiano, que luego de ser apresado a principios de 2026 por presuntos actos contra el Patrimonio Público, fue liberado sin anestesia, ni explicación, sobre todo, del destino de lo mal habido. Y ¿qué decir del mecenas del chavomadurismo, propietario de un club de la Liga de Béisbol Profesional de Venezuela, también apresado y liberado a comienzos de 2026, envuelto en similares enigmas?
Hasta nuevo aviso, los venezolanos, tenemos razones para presumir, iuris tantum, que los susodichos “desaparecidos” y otro centenar de desaparecidos más, del chavomadurodelcysmo, mientras ustedes leen la presente crónica, residen clandestinos, en algún país del Primer Mundo, a todo lujo, con identidad falsa, gracias a haber picado, miti-miti, sus inmensas fortunas con el altísimo procerato roboLucionario (El “Iluminado de El Furrial”, así las cosas, se estaría preparando para una cirugía transgénero, por aquello que hombre -o mujer- precavido o precavida vale por dos).
Y ustedes muchachones de la Fiscalía General de la República, sáquennos de semejantes dudas nada cartesianas. Tenemos tal derecho al menos, en teoría.
@omarestacio