Los temores de que la nominación presidencial demócrata se decidirá entre el vicepresidente Joe Biden y el senador Bernie Sanders se hicieron realidad.
Los temores de que la nominación presidencial demócrata se decidirá entre el vicepresidente Joe Biden y el senador Bernie Sanders se hicieron realidad.
Y es que las esperanzas iniciales, de que los votantes demócratas darían la oportunidad a alguien diferente, se desvanecieron.
De los 29 candidatos originales, seis eran mujeres y entre ellas la senadora Elizabeth Warren parecía tener la mejor oportunidad.
Sin embargo, los resultados del Supermartes, que tuvo lugar en 14 estados el pasado 3 de marzo, fueron una clara señal de que la legisladora debía renunciar a sus aspiraciones.
En cambio, aun cuando el senador Sanders ha estado fuerte en las preferencias, siempre ha despertado temores en la jerarquía demócrata con sus propuestas de gastos multimillonarios para financiar agendas sociales, mientras que Joe Biden, que tuvo un mal comienzo, representa la mejor opción por su postura política centrista para el partido.
En el caso de Mike Bloomberg, el multimillonario que llegó tarde a la carrera, pronto se hizo evidente que nunca tendría una oportunidad real por su falta de talento para comunicarse con el público.
En la esquina contraria se encontraba Warren, con un gran potencial para debatir. Sin embargo, su campaña se quedó sin fuerza.
Pete Buttigieg fue una alternativa emocionante, pero nunca habría podido igualar ni a Biden ni a Sanders.
Es así como dos sazonados candidatos de más de 70 años, que llegarán a los 86 años, si cualquiera de ellos se convierte en presidente y gana dos mandatos consecutivos, lograron despejar del terreno al resto de los rivales.
Tras el Supermartes, seis estados han votado, incluyendo Michigan, Washington y Missouri, entretanto otros cuatro lo harán el martes 17. Y de ellos, la elección más crucial se llevará a cabo en Florida, donde dan por ganador a Biden.
Y es que si alguna vez hubo una remota posibilidad para Sanders está se arruinó, luego de sus controvertidos comentarios sobre los supuestos éxitos de Fidel Castro cuando estuvo al frente del poder en Cuba.
La gran población de cubanoamericanos asentados en la Florida consideraron más que insultantes los comentarios de Sanders, cuando exaltó los logros en materia de educación y salud del fallecido dictador cubano quien gobernó a la isla por 48 años.
Sanders, aunque luego condenó el autoritarismo de Castro, cayó en desgracia.
Es probable que en estados como Ohio, donde los votantes apoyan un giro más al centro dentro del partido, Biden tenga buenas posibilidades de imponerse.
Y es que después de su comienzo desastroso, en Iowa y New Hampshire, y un resultado regular en Nevada, donde quedó en segundo lugar, sus perspectivas de ganar la nominación en julio ahora parecen bastantes probables.
A menos que ocurra algo inesperado, Sanders terminará en el segundo lugar.
Después de la retirada de Elizabeth Warren hubo cierta decepción de que ninguna mujer hubiese podido imponerse.
Tanto Warren como Kamala Harris, Amy Klobuchar y Tulsi Gabbard tuvieron su momento estelar durante la campaña, pero no fue suficiente para mantenerse en la pelea.
En todo caso, ahora la gran pregunta para el Partido Demócrata es si Biden o Sanders puede vencer al presidente Donald Trump.
Por lo pronto, ya se habla de que la estrategia republicana se centrará una vez más en atacar al hijo de Biden por su relación con la compañía de gas en Ucrania, un tema que estuvo en el corazón del juicio político que se llevó a cabo en contra del mandatario, cuando fue acusado de pedirle al presidente ucraniano que investigara los Biden a cambio de recibir ayuda militar estadounidense.
Trump fue absuelto por el Senado de mayoría republicana.
Ahora bien, con Biden liderando la carrera demócrata por la Casa Blanca, el asunto de Ucrania casi seguro se convertirá en un problema nuevamente.
