El 48 Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA ha cumplido el objetivo de la Organización de “promover y consolidar la democracia”, declarando ilegítimo el proceso electoral y el régimen de Venezuela. Es un hecho histórico que consolida la recuperación de la OEA luego del vergonzoso periodo en que estuvo bajo control y fue instrumento de las “dictaduras del socialismo del siglo XXI” hoy denominadas “dictaduras de delincuencia organizada”. Es un recordatorio de que siguen existiendo “dos Américas”, la democrática y la dictatorial, y que las dictaduras son cuatro: Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

La democracia en las Américas es obligatoria para los estados que forman parte de la OEA. No es un concepto abstracto librado a consideraciones teóricas, ni es una cuestión en debate, porque está contenida por un texto mandatorio que es la Carta Democrática Interamericana (CDI), suscrita en Lima, el 11 de septiembre de 2001. El término “Carta” en el Derecho Internacional “se usa para designar instrumentos oficiales de especial solemnidad, como el tratado constitutivo de una organización internacional”. La OEA tiene dos cartas, la de Bogotá, con la que se constituyó, y la Democrática Interamericana, con la que institucionalizó la democracia. Esa es la importancia y obligatoriedad de una norma obligatoria que las dictaduras pretenden sea vista como una simple proclama.

El Art. 1 de la CDI manda que “Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla”. El Art. 3 determina que “son elementos esenciales de la democracia representativa entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos”.

Dictadura es el “régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo y organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales”. Aplicando la CDI, existe dictadura cuando se establece “una forma de gobierno que concentra el poder en un individuo o una élite violando cualquiera de los elementos esenciales de la democracia”. Estas son las características que hoy se presentan en Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, que son dictaduras.

La democracia reacciona después de casi dos décadas de imposición del modelo dictatorial cubano con el petróleo de Venezuela por la alianza Castro-Chávez, continuada con el control castrista del régimen de Nicolás Maduro. Esto hizo de la OEA con Insulza un instrumento de expansión y encubrimiento de las dictaduras, fortalecido con el sistema de crimen organizado transnacional de contratación de obras destapado como “lava jato” con el “Foro de Sao Paulo”, la participación de Lula da Silva desde Brasil y que aún se encubre en Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

El secretario general, Luis Almagro, rompió el esquema en el caso Venezuela aplicando la CDI con sus informes y su sostenida lucha que ha creado la “Doctrina Almagro”. La nueva política exterior de los Estados Unidos señalada por el presidente Trump en Junio de 2017 empieza a aplicarse casi un año después con el secretario de Estado, Mike Pompeo, y marca el retorno a los principios que coinciden con sus intereses de seguridad nacional. El Grupo de Lima, el liderazgo de México, el valor de Costa Rica y Chile, la decisión de Argentina y Brasil y el cambio de Colombia, dan 19 votos importantes pero no suficientes.

En los 11 países que se abstuvieron destaca Ecuador, con señales de salida del grupo de las dictaduras donde lo amarró Correa; Nicaragua, que es una de las dictaduras pero que se abstiene seguramente a cambio del trato suave que recibió, y los países que aún dependen del petróleo dictatorial o del miedo. Los que respaldan la dictadura v enezolana son Cuba, desde fuera, que mostró controlar a Dominica y San Vicente LG, y Bolivia, de Evo Morales, porque su permanencia indebida en el poder depende de las dictaduras de Venezuela y Cuba.

No podemos olvidar que las dictaduras son cuatro: Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, e integran una unidad de crimen organizado transnacional.

*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy

www.carlossanchezberzain.com

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