Este fin de semana pasado hemos vivido, no solo en Miami sino en todo el mundo, la fiebre del Clásico español con Lionel Messi llegando a 500 goles en su carrera, dejando tendido en el terreno, cual metáfora beisbolera, a un Real Madrid que nada pudo hacer ante un día mágico del jugador argentino del Barcelona.

Yo, seguidor a muerte del Real Madrid, sufrí como el que más y muchos de esos 500 goles que ha marcado la "Pulga" se me han clavado como un puñal en el pecho, sin matarme pero dejándome en agonía constante en los últimos diez años.

Así de duro ha sido ver cómo este jugador se ha ensañado con el Madrid y le marca a diestra y siniestra. En total, 23 goles en Clásicos. Máximo anotador.

500 goles.

Pero no se queda ahí.

Ha ganado ocho Ligas y cuatro Champions con el Barcelona, llevando a su equipo a lo más alto del olimpo futbolero.

Muchos se equivocan en comparar al Barca con el Real Madrid por los logros de Messi en estos diez años. Unos se equivocan por ignorancia, otros por deseo. Pero hasta ahí ha llegado el domingo del Barcelona de su mano. Con o sin Guardiola y en los pasados tres años con Luis Enrique.

Cristiano Ronaldo le ha batallado. Eso es innegable. Pero Messi ha conseguido más con su equipo, coincidiendo con la mejor generación en la historia del Barca.

500 goles.

Se dice fácil pero no lo es. No en nuestro tiempo donde el fútbol es tan rápido, tan físico y tan complicado. Messi ha estado quemando la Liga y Europa por diez años. Al máximo nivel. Y, cuando siente la presión de Cristiano o ha sido superado en algunos momentos por el portugués, ha vuelto a la cima.

Sus goles me han dolido, no solo en los Clásicos como los del domingo, sino en los títulos que le han significado al máximo rival del Madrid.

Pero, honrar honra. Y no debemos dejar de reconocer la calidad del rival solo porque nos haya vencido muchas veces. No. Nunca he pensado así y no pienso cambiar. Me duele mucho cuando me mata Messi, pero reconozco su grandeza, así como la parte que no ha cumplido con su selección argentina, donde se ha quedado corto.

Nos quedan pocas fechas en la Liga española que nos dirán si Messi con su Barcelona repite o Cristiano con su Real Madrid recobra el torneo que se les niega desde el 2012 con José Mourinho al frente. Eso es lo que nos queda para definir el campeón del campeonato europeo más seguido aquí en el sur de Florida.

Volviendo al tema de los 500 goles de Messi, su impacto no solo ha sido individual sino colectivo. Sus goles le han dado más de 30 títulos al Barcelona y le han puesto a competir con el más grande de la historia, el Real Madrid. El número es significativo, inmenso, gigante.

500 goles.

El siglo 21 ha conocido a varios grandes como Zidane, Ronaldo, Ronaldinho, entre otros. Pero los que más historian han hecho son, sin duda alguna, Messi y Cristiano. Ellos dos solitos han elevado la competencia individual en el fútbol a un nivel supremo. Ellos han globalizado el Clásico que ahora promedia 650 millones de espectadores.

Y una de las razones de eso es el increíble número de los 500 goles. Esa maldita cifra para muchos y mágica para otros. Depende del lado en que estés en esta rivalidad global. Aquí no hay paños tibios por mucho que algunos se esmeren en demostrarlo.

Nos quedan días para el final de la temporada. Me viene a la mente Sabina con sus "19 días y 500 noches".

Pero pase lo que pase, ahí está esa cifra. Lograda ante el mayor rival en su casa. Y cómo duele.

500 goles.

¿Cuántos faltan?

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