sábado 21  de  febrero 2026
CONTROL CIVIL

No seamos idiotas

En un principio, las personas conocidas como idiotas eran aquellos que solo se preocupaban de sí mismos, de sus cosas e intereses privados y no prestaban atención a los asuntos públicos o políticos
Diario las Américas | JUAN IGNACIO RIQUEZES
Por JUAN IGNACIO RIQUEZES

Aunque en nuestra última columna sostuvimos que este año 2020 sería distinto porque como Sociedad Civil comenzaríamos a organizarnos en torno a nuestros intereses y no a los de las organizaciones políticas, ello no obsta para aseverar también que la Sociedad Civil debe:

  • Producir ciudadanos honestos, educados, formados y con vocación de servir dispuestos a entrar en la política; y,
  • Organizarse a sí misma para limitar el poder del gobierno, para supervisarlo y controlarlo, de manera tal que este sólo se dedique a ejercer sus funciones, con total apego a la ley.

La palabra idiota proviene del griego “idiotes” para referirse a aquel que no se ocupaba de los asuntos públicos, sino sólo de sus intereses privados. La raíz “idio” significa lo privado, lo particular, lo personal, lo propio. El vocablo idiota también es usado en latín, y significa ignorante.

En un principio, las personas conocidas como idiotas eran aquellos que solo se preocupaban de sí mismos, de sus cosas e intereses privados y no prestaban atención a los asuntos públicos o políticos.

En la antigüedad, tanto en Grecia como en Roma, la vida pública era de gran importancia para los hombres libres, por lo que el idiota, entendido como aquel que sólo se ocupa de los suyo, se convirtió en idiota con la acepción actual, ya que entonces no participar en los asuntos públicos o políticos era considerado deshonroso.

Más aun, los estoicos reputaban como obligación del hombre libre y sabio, la dedicación a lo público y a lo político, por lo que se despreciaba profundamente a los epicúreos, quienes consideraban a la vida política como una fuente de problemas, sufrimiento e infelicidad.

Si los venezolanos realmente queremos iniciar nuevo capítulo republicano y enrumbarnos hacia un estadio diferente de desarrollo sostenible, de crecimiento de la economía, de respeto a los derechos humanos y las libertades civiles, debemos entonces asumir como obligación ciudadana el participar en los cuerpos intermedios de la sociedad civil para ejercer eficazmente el control y limitación del poder a los gobernantes.

En el mismo sentido, debemos educar a nuestra descendencia para que conozca y nunca olvide lo que a la sociedad venezolana le costó sangre, sudor y lágrima aprender.

No seamos idiotas, seamos NO idiotas.

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@juanriquezes

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