Esta manoseada y archiconocida frase ¡Sálvese quien pueda! define en estos momentos una situación extrema de decisión política que le corresponde tomar a la dirigencia opositora nacional. El país, segundo a segundo, minuto a minuto, profundiza su autodestrucción integral, producto de una política “caduca, obsoleta y periclitada”, como diría Rómulo Betancourt, líder histórico, en sus mejores tiempos de la vida democrática venezolana, impuesta por un régimen corrupto, incapaz, deshumanizado y creador del nuevo “holocausto latinoamericano”.

El sufrido pueblo venezolano ya no aguanta más las extremas condiciones de pobreza, hambruna y falta de medicamentos para atender a los miles de enfermos, niños y ancianos, impuesta por la dictadura castro-comunista de Maduro, cuyo nivel en las encuestas del país, es el más bajo de su historia. Debemos derrotar el desaliento, la división, la falta de credibilidad y desconfianza de la mayoría de los venezolanos en una salida institucional y democrática, hechos muy graves para el presente y futuro de Venezuela, luego del “espectáculo del supuesto atentado presidencial” y la feroz represión desatada contra dirigentes de la oposición democrática, los diputados AN legítima, Julio Borges y Juan Requesen.

La mayoría de los líderes opositores y analistas políticos coinciden en sus planteamientos en que la solución teórica es la salida inmediata de Maduro, bien por su “renuncia” o “despido” de la presidencia de la república por una fórmula salvadora. Diversos matices y visiones, todas ellas en teoría, acompañan las posibles “soluciones”. Lo lamentable es que ellas solo se quedan en las eternas discusiones bizantinas, y en las redes sociales, sin lograr un mínimo paso de avance en la realidad nacional. Excluyendo las iniciativas “independientes y anárquicas” de carácter violento.

Vemos con simpatía algunas opiniones vertidas por algunos líderes nacionales, llamando a la reflexión y al reencuentro opositor; es un paso de avance, ante la tradicional ceguera y antiparabolismo que algunos de ellos han venido manteniendo, con sus oídos sordos a las críticas sanas y a los aportes de buena fe de muchos venezolanos, tan preocupados de la trágica y grave situación de destrucción diaria de la calidad de vida de nuestros compatriotas. Bienvenidos esos aportes, como el reciente encuentro de una parte importante del liderazgo opositor, realizado en Bogotá, Colombia, y ojalá podamos en el menor plazo posible, concretar algunos acuerdos prácticos antes de la hecatombe final. Todos somos necesarios para destruir la dictadura y construir la nueva Venezuela democrática. Avancemos unidos en ese sentido.

A nuestros amigos y dirigentes de la llamada oposición democrática, a todos sin excepción, los invitamos, sin distinción, ni exclusión de nadie en especial, por tener visiones distintas de la lucha contra la dictadura, a realizar una reunión o encuentro de intercambio de ideas sobre temas puntuales, como más adelante señalamos. En nuestra opinión, deben participar representantes de la iglesia católica, el sector empresarial y representantes del llamado “chavismo disidente”. Dos temas fundamentales para discutir:

1.- Solución práctica a la crisis humanitaria de los venezolanos, impulsando nuevas ideas e iniciativas, dirigidas a romper el cerco del régimen, que impide la entrada de ayuda de alimentos y medicamentos al país. Existen experiencias positivas en ese sentido dirigidas por ONG y fundaciones privadas internacionales que están logrando ese objetivo hace varios años. El Gobierno de Estados Unidos ha donado más de 60 millones de dólares a los gobiernos de Colombia, Brasil y Ecuador, y a la ONU, para asistir a los miles de refugiados y exilados venezolanos en diversos territorios. Podemos avanzar en ese sentido. El apoyo internacional es fundamental y lo tenemos.

2.- Reunificación de la oposición venezolana. Discutir una agenda previa que permita llegar a una convergencia, unidad de criterios, trabajo colectivo unitario, cualquier otro calificativo, que nos permita actuar en conjunto, con una estrategia común y única, con un plan de acción que no descarte ninguna opción para salir de la dictadura, y que elevemos un mensaje esperanzador a nuestros compatriotas. Prohibidos temas de candidaturas presidenciales adelantadas. Primero salir de Maduro y su nefasta dictadura, y luego la reconstrucción institucional del país.

Como conclusión proponemos realizar en la ciudad de Miami, estado de la Florida, USA, donde tenemos todas las facilidades de infraestructura y apoyo logístico, una “Cumbre Opositora” en una fecha previamente concertada, con un temario elaborado y un plan de acción a considerar en materia política y todo lo concerniente a la ayuda humanitaria para los venezolanos. Ojalá los directivos de DIARIO LAS AMÉRICAS apoyaran esta iniciativa histórica, no solo de los venezolanos, sino ejemplo para el resto de los países hermanos del continente.

La mayor respuesta frente a la represión de la dictadura es la consolidación de la unidad opositora, con un sentido de amplitud y participación democrática.

Es la hora de pensar en los intereses del país, de la patria y de los venezolanos, ustedes tienen la palabra, estimados amigos. ¡O nos unimos, o ¡Sálvese quien pueda!

pedromena54@gmail.com

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