Terminó el año 2016, sin dudas un annus horribilis. En Venezuela la cifra de asesinatos alcanzó las 29.000 víctimas y la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, a esta pavorosa cantidad le agrega que se contabilizan 1 y 4 masacres cada semana, lo que significa que cada hecho violento individualmente conlleva varios homicidios. Este horror nos presenta con una tasa de 91,8 homicidios por cada 100.000 habitantes y solo nos supera El Salvador con 103 y nos sigue Honduras con 59 homicidios por cada 100.000 habitantes. Balance que muestra una siniestra burla de un régimen que ha creado desde hace ya 3 años un viceministerio de la Suprema Felicidad dependiente de la Presidencia de la República y con apoyo –según Maduro- del Vicepresidente Ejecutivo, del Consejo de Ministros para el Área Social, los ministros del despacho de la Presidencia, de Salud, las Comunas, Educación, Educación Superior, Cultura, Deporte, Alimentación, Trabajo, Pueblos Indígenas, Interior y Justicia, Relaciones Interiores, Ambiente y el ministerio de la Mujer e Igualdad de género. Un combo oficial que muestra la ineficiencia, el cinismo y la burla a una ciudadanía acorralada por el hampa, hambreada por la escasez, desesperada ante la cada vez más cierta posibilidad de morir de mengua dada la falta de medicamentos e insumos hospitalarios, descapitalizada por una inflación brutal que convierte en sal y agua cualquier salario.

Una ciudadanía a la que se le ha impuesto el modelo de la tiranía cubana y sus días se suceden de cola en cola y ahora también "Supremamente felices" con un cierre de año en el cual Maduro y sus secuaces decidieron que otra manera de aturdirles e impedirles posiciones dignas que terminen un largo horror que pronto completará 18 años, es mantenerles pendientes de unos billetes de 100 bolívares (15 centavos de dólar aproximadamente) que ordenaron entregar el 11 de diciembre amenazando con sacarlos de circulación en perentorio plazo de 72 horas, y hasta la fecha ya han dado 3 prórrogas que sin dudas obedecen a razones que van desde la improvisación, hasta el lavado de dinero de oficialistas vinculados a carteles mafiosos.

Año terrible donde en las barriadas de ciudades y pueblos ya no te matan por objetos suntuarios sino por sencillos alimentos, hoy desaparecidos de la posibilidad de conseguirse libremente. Año terrible que ya ese abyecto indocumentado que ocupa la silla presidencial de Venezuela lo prolonga al 2017 al anunciar este pasado 29 de diciembre que comenzará la vigencia de un fulano "carnet de la patria", la cartilla de racionamiento cubana modalidad "Socialismo del Siglo XXI" y que con carácter obligatorio todos deben poseer.

Al grito de "Todo el mundo a carnetizarse" Maduro mostró el suyo, que como hecho curioso posee un número de cédula de identidad que no le corresponde y que al chequearse refleja ser de una persona fallecida, una nueva evidencia de que este tipo no posee una identificación clara. Y la fecha de vencimiento es como para preguntarse si es una arremetida subliminal para terminar de aclararnos que no piensan dejar el poder: El Carnet del indocumentado Maduro Moros fue emitido el 19 de diciembre de 2016 y su fecha de vencimiento es el 16/12/2031¿Nos reímos o nos alarmamos?

¡Ah! pero más espeluznante aún es el anuncio de que con ese carnet no se necesitarán ni monedas ni billetes... ¿Qué anuncia este bárbaro? ¿Hacia dónde nos conduce? Lo que comienza a estar claro es que ya no tendremos papel moneda. No veremos pues ni billetes de banco, ni monedas metálicas y ese anuncio del tarantín que es ahora el Banco Central y que informa que este mes de enero llegarán al país 40 toneladas de nuevas monedas es una tomadura de pelo; lo que viene es racionamiento, más control comunista, degradación del ciudadano.

Este año 2017 comienza pues con más razones para angustiarnos, con más razones para predecir aún más padecimientos, más tragedia, más humillaciones. El carnet de la patria no es otra cosa que más control social. El carnet de la patria es la nueva arremetida de un Narcoestado donde sus capos han decidido eternizarse y un liderazgo opositor pigmeo les deja hacer...

Y por eso, hoy ya transitando el 2017 les digo que esta banda empoderada nos lo ha robado todo... y si nos descuidamos, creeremos que jamás tuvimos nada. Les digo a los que permanecen con la cabeza enterrada para no ver, que en cualquier momento les cortarán el rabo... Y será igual de mortal.

Se fue 2016, un año terrible. De nosotros depende que el 2017 sea distinto.

ebruzual@gmail.com / @eleonorabruzual

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