Las recientes muertes de varios afroamericanos a manos de agentes de la Policía en Estados Unidos han generado manifestaciones de descontento en varios estados de la nación. De un lado se encuentran los civiles, sin importar su raza, que cuestionan hasta qué punto se justifica el uso de la fuerza letal de los agentes del orden y por la otra parte, el legítimo derecho de las fuerzas de seguridad de preservar sus vidas y la tranquilidad del país.
Lo que sucedió en cada uno de los incidentes fatales ya se determinará en los tribunales pero los hechos demuestran la tensión que ahora mismo existe y que debe conciliarse para el bien de todos.
Criminalizar a alguien por el color de su piel o responder con más violencia contra una raza en específico es discriminación, sin embargo, bajo cualquier circunstancia, la mejor respuesta ante los agentes del orden debe ser la obediencia y el respeto.
Cada día existen más herramientas tanto de parte de los agentes como de la ciudadanía para documentar cualquier tipo de irregularidad que implique a las fuerzas de seguridad. Desde cámaras hasta transmisiones en vivo, pero la opción nunca debe ser la violencia. Toda agresión tanto de un lado como del otro solo traerá más pérdidas humanas y dolor para los ciudadanos.
Gracias a la gran democracia estadounidense, existen hoy disímiles vías para lograr justicia o impulsar proyectos sociales encaminados a lograr más equidad, porque si algo es cierto es que se necesita más educación. Los afroamericanos y la policía no son enemigos y eso debemos entenderlo todos. In God We Trust, En Dios confiamos, blancos, negros, asiáticos o de cualquier raza porque todos son hijos de Estados Unidos.
Como buenos hermanos, la comunidad afroamericana y la policía deben unirse periódicamente, intercambiar con frecuencia para ver cuánto tienen en común y cuánto pueden ayudarse mutuamente.
La tensión entre grupos raciales que se exacerba tras actos como los recientemente ocurridos en Charlotte, son una muestras de que a pesar de los años de luchas libradas por los derechos civiles, en EEUU no hemos conseguido eliminar el lastre del racismo.