MIAMI.- Nada puede salir mal. Una vez que comienza la música, el público espera la perfección y la emoción. En shows de alta gama, los efectos especiales y pirotécnicos requieren un diseño cuidadoso. Oswaldo Azuaje Arellano lo sabe muy bien y, gracias al rigor y la creatividad de su trabajo, ha logrado ubicarse como uno de los mejores pirotécnicos del mundo hispano.
Si vemos su portafolio, Azuaje Arellano suma la experiencia diseñando los efectos pirotécnicos de shows de artistas como Olga Tañón, Daddy Yankee, Shakira, Manuel Turizo, Gente de Zona, entre otros. Pero estos logros llegan después de mucho sacrificio y seriedad en un trabajo que no solo implica belleza visual, sino también rigor, pues hay que velar ante todo por la seguridad de los artistas en medio de estos efectos especiales.
En el mundo de los espectáculos en vivo, donde cada detalle debe estar pensado para captar la atención del público, los profesionales que transforman un concierto en una experiencia inolvidable suelen quedar en las sombras. Pero de su labor dependen esos momentos únicos del espectáculo donde los artistas buscan crear efectos impactantes, como el final de un tema donde el cantante aparece rodeado de llamas, o ese punto de una canción que se enriquece con una nube mística de humo.
El poder de la imagen
Al rememorar su participación en la gira mundial “Las mujeres ya no lloran”, donde Shakira brilló este año, Azuaje Arellano resaltó uno de los momentos más intensos del montaje: “Aquellas llamas reforzaban visualmente el ritmo de la música”, afirmó sobre las bolas de fuego que marcaban el pulso de la presentación.
Algo similar ocurrió en los conciertos de Manuel Turizo en 2023 y 2025, donde la atmósfera del show adquirió un matiz especial gracias al uso preciso de efectos.
“Estos efectos involucran al espectador en el concierto. Se utilizó el color rojo para el papel de confeti y serpentina, junto a la combinación de luces, para resaltar el impacto visual y subir el nivel de euforia del espectáculo”, explicó. “Estos efectos involucran al espectador en el concierto. Se utilizó el color rojo para el papel de confeti y serpentina, junto a la combinación de luces, para resaltar el impacto visual y subir el nivel de euforia del espectáculo”, explicó.
Con más de quince años de trayectoria, Azuaje ha visto cómo la tecnología transformó su oficio: “En mis inicios, los controles eran de acción directa y los fuegos artificiales se encendían con bengalas. Era algo más analógico. Ahora disponemos de tecnología digital y con una sola consola puedes controlar muchos equipos, que adicionalmente brindan más seguridad a cada espectáculo”.
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Efectos especiales diseñados por Oswaldo Azuaje Arellano.
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Inicios, reconocimientos y más compromiso
Su carrera comenzó en Venezuela, donde trabajó con artistas como J Quiles y Ana Gabriel, y se ha extendido a colaboraciones con figuras como Ivy Queen, Grupo Firme, Gente de Zona, Olga Tañón, y el ex Grandes Ligas Félix Hernández.
Su primer espectáculo en Estados Unidos tuvo, además, una fecha cargada de simbolismo: el 4 de julio de 2019. La libertad creativa, precisamente, es uno de sus talentos, pues ha sabido crear efectos con una gran intensidad emocional, esos que dejan huella en los conciertos.
Como indicó el propio Azuaje Arellano en entrevista, los premios representan, más allá del orgullo por el trabajo bien hecho, un compromiso con su profesión para seguir perfeccionando sus destrezas. Según apuntó, ha recibido en dos ocasiones el primer premio como Pirotécnico del Año en los Premios Latinoamérica de Oro.
Para el creador, los efectos especiales no son un aderezo, sino un elemento determinante en la narrativa escénica: “No hablamos de un simple complemento, sino de una herramienta de conexión emocional con el público, crucial en el panorama actual altamente competitivo de los espectáculos en vivo”.
De ahí que su trabajo defienda la idea de que la grandilocuencia no solo acompaña la música: amplifica la emoción y hace que el espectáculo adquiera un pulso único. O, como él mismo resume, lo convierten en “algo memorable”.