Mientras el designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel hacia teatro fingiendo dolor por los cubanos muertos durante la invasión de Estados Unidos a Granada, y colocaba una ofrenda floral en un Memorial para los 24 cubanos, su esposa Lis Cuesta se paseaba por las tiendas en Grenada haciendo compras, un lujo que el cubano de a pie no puede darse. Los detalles a continuación en Juan Juan al medio.
jueves 9
de
abril 2026




