MIAMI.- WILMA HERNÁNDEZ
[email protected]
@whernan
La telenovela, que narra la historia de una familia mexicana que emigra a EEUU, se estrena este martes por la cadena Telemundo
MIAMI.- WILMA HERNÁNDEZ
[email protected]
@whernan
Luego de encarnar al villano en Los Miserables, Gabriel Porras regresa al protagonismo en Bajo el mismo cielo, que Telemundo estrena este martes 28 de julio en el espacio de las 9 p.m.
El actor mexicano encarna a Carlos Martínez, un jardinero que cruza la frontera con su familia en busca de una mejor vida. Luego pierde a su esposa y se queda solo criando a sus dos hijos en EEUU, donde el sueño americano se convierte en pesadilla cuando su primogénito elige el camino de las pandillas.
Porras dice sentirse honrado de interpretar a este personaje, que representa la realidad de muchos mexicanos, entre otros latinos, que emigran persiguiendo nuevas oportunidades.
“Al contrario de lo que opinan algunas personas los latinos que llegamos a EEUU trabajamos muy duro. En este país tienes que trabajar durísimo. Siento admiración ahora que he visto todo lo que tienen que pasar estos pobres seres humanos para poder vivir bien”, expresó el actor a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Porras destacó la valentía de quienes se lanzan a cruzar la frontera a sabiendas que tienen que enfrentar no solo a “la migra”, sino también a los Zetas, y a los coyotes, que siendo paisanos eligen no ayudar.
También resaltó la discriminación que sufren los inmigrantes y contó que su sobrino de 20 años, que creció en Seattle, fue víctima de bullying en la escuela.
Aprender la jardinería fue poco ante el gran reto de ser padre para darle vida a Carlos, y recurrió a sus vivencias como tío para adentrarse en la piel de su personaje, que enfrenta problemas con su hijo mayor.
“Fue una suerte ponerme en los zapatos de este ser humano, de saber lo que sufre un padre cuando el hijo se equivoca y se cae. Un ser humano cambia radicalmente cuando tiene hijos”, subrayó.
LEA TAMBIÉN: Univision estrena la telenovela "Yo no creo en los hombres"
“El que no los tiene vive para sí, y el que los tiene vive para el hijo, siempre va a ser así. Entonces ponerme en esos zapatos, saber que tu hijo está cometiendo errores y que por más que trates de reprenderlo no entiende, y se pelea contigo, y te grita, y te desconoce. Se ha de sentir muy feo eso”, agregó.
Resaltó que aunque aún no es padre, hoy en día es más difícil serlo y aseguró que cuando llegue la persona correcta, se siente capaz de criar a un hijo.
“Uno nunca está preparado para ser padre. Debe ser algo muy difícil”, expresó.
“Sí creo que soy una persona que ahora tiene una capacidad mayor para reflexionar acerca de la educación de un crío y tratar de hacer lo mejor por su bienestar. Creo que tengo algunas herramientas para lograrlo. Lo que pasa es que en este momento de mi historia, no lo deseo del todo”, afirmó.
Su perspectiva
Mientras llega su turno de ser papá, su rol de tío ocupa su tiempo lejos de las cámaras, pues asegura ser el más consentidor de los tíos.
“Me gusta mucho viajar y compartir con mi familia. Últimamente mis sobrinos y yo somos inseparables, jugamos todo el tiempo y eso me tiene muy contento”.
De hecho, su sueño americano se resume en la tranquilidad familiar, más allá de los bienes materiales que la mayoría persigue.
“Mi sueño americano es que mi familia este bien. Que mis sobrinos estén bien y crezcan sanos y grandotes. Que sean felices ese es mi sueño”.
Recordó que durante el rodaje de la telenovela en Los Angeles se alejó del set y pudo haber sido detenido porque no tenía sus papeles.
“Estábamos grabando cerca de la frontera y me separé del grupo y luego un guardia no me dejaba regresar y yo dije: ay no me vayan a deportar aquí Dios mío. Fue algo muy chistoso”.
En cuanto a la química con su coprotagonista María Elisa Camargo, dice sentirse contento con su compromiso actoral. Además, está satisfecho con las "lindas escenas de amor" que han logrado juntos.
El actor, que a menudo encarna al hombre celoso y apasionado, ha encontrado sosiego con la madurez.
“Soy apasionado, sobre todo para el amor. Me gusta mucho el amor, pero mientras más avanzo en la vida y más años cumplo, me vuelvo más tranquilo. No me gustan los pleitos. Me gusta evitarlos a toda costa”.
En cuestiones del corazón, su separación de Sonya Smith, con quien sostuvo cinco años de matrimonio, lo dejó algo marcado.
“Después del divorcio quedé un poco tocado. No lo puedo negar. El corazón queda un poquito más duro. No es tan fácil enamorarse como cuando tienes 15 años”.
