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@sergiootalora

GAINESVILLE.- Desde que el Condado Miami-Dade dio la orden de evacuación obligatoria de las zonas A y B y parte de la C, los apartamentos de los estudiantes de esta ciudad universitaria se convirtieron en refugio de sus familias que viven en Miami.

Hay que tener en cuenta que solo 8.500 alumnos, de los 50.000 que conforman la población estudiantil, utilizan los dormitorios de la Universidad de la Florida (UF).

Por lo tanto el resto reside en casas y apartamentos arrendados durante todo el año académico, localizados por fuera del perímetro de la institución, a pocas millas del campus universitario.

Las autoridades de UF cancelaron clases a partir de este viernes y ya anunciaron que el martes seguirá cerrada. Y por la trayectoriua del huracán, esa fecha podría extenderse porque Irma podría pasar por aquí con una fortaleza que nadie esperaba.

Infraestructura

La infraestructura de Gainesville no es la mejor del mundo, puede quedar sin energía con vientos de tormenta tropical o de huracán categoría uno, pero sin duda es un lugar seguro porque está alejado de las costas y a salvo de las mareas que produce la velocidad de los vientos.

Aunque el último reporte del centro nacional de huracanes ha corrido la trayectoria de Irma hacia el oeste, la preocupación es el agua que pueda traer, las inundaciones en las zonas más vulnerables.

Aquí, en esta ciudad de grandes contrastes (estudiantes de todas partes del país que viven al lado de uno de los niveles de pobreza más altos del país), se han tomado todas las medidas de seguridad, pero no hay la ansiedad y el afán por instalar los protectores metálicos en las ventanas.

Sin embargo, las carreteras en la noche del jueves y madrugada del viernes, la Turnpike y la I-75, se convirtieron en una línea infinita de carros que iba desde Miami hasta Jacksonville.

No hubo trancones dramáticos, pero si un desplazamiento lento, entre 30-40 millas en promedio, obstaculizado por una lluvia intensa y copiosa.

Las otras filas que se vieron fueron en las distintas gasolineras, que en muchos casos se quedaron sin combustible, a la espera del siguiente camión cisterna.

Aquí en Gainesville hay gran expectativa dado el nuevo rumbo de Irma.

Pero nada está escrito. La espera sigue y la hora de la verdad será este domingo en las primeras horas de la mañana, cuando este monstruo con vientos de 140- 150 millas por hora toque tierra en la zona de los Cayos y empiece su camino destructor hacia al noroeste.

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