MIAMI.-El cubano Raúl Soublett, activista LGBTI+ y por los derechos de las personas afrodescendientes, denunció este jueves en sus redes sociales que sus planes de arribar a Nicaragua desde Panamá fueron frenados por las autoridades migratorias del régimen de Ortega.
"El gobierno de Nicaragua nos negó la entrada al país", sostuvo el joven activista, quien durante varios años se desempeñó como coordinador de la Alianza Afrocubana, un proyecto de visibilización de prácticas racistas y sexistas.
Soublett viaja junto a la madre de su pareja, el reportero independiente Héctor Luis Valdés Cocho, exiliado en Miami por presiones del régimen cubano.
En la foto que acompaña su denuncia en la red social Facebook, se les ve a Soublett y a su suegra en el aeropuerto de Tocumen, en la ciudad de Panamá.
"Nos encontramos en un local en espera de ser deportados para Cuba", explicó el también autor de de En Estéreo (Podcast), premiado en concursos internacionales.
El joven alertó que si regresan, sus vidas corren peligro.
"Necesitamos ayuda, las autoridades de migración nos retuvieron los pasaportes", afirmó.
Recientemente, el 9 de septiembre último, Soublett dio detalles en sus redes sobre el acoso que la Seguridad del Estado mantenía contra él. "La Alianza Afro-Cubana, proyecto que dirijo desde noviembre del 2017, ha anunciado su disolución. Decisión que no fue motivada por presiones externas. Por mi parte, estaré centrado en culminar el último año de la carrera y en cuidar mi salud físico y mental", reveló en ese momento.
El 3 de diciembre de 2021, mediante un informe de Race and Equality se supo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares al periodista independiente Héctor Valdés Cocho y su pareja Raúl Soublett López, defensor de los derechos LGBTI+ y humanos, en respuesta a una solicitud del Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad).
Con base en la documentación presentada por Raza e Igualdad, la Comisión determinó que ambos se encuontrabn en una situación de riesgo grave y urgente de daño irreparable a sus derechos en Cuba.
La CIDH solicitó entonces al régimen cubano acatar la Resolución 100/2021 y adoptar las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida e integridad personal de los beneficiarios y permitirles realizar sus actividades sin amenazas de violencia, intimidación y hostigamiento. Asimismo, solicitó medidas a adoptar con los beneficiarios y sus representantes, e informe -en un plazo de 15 días- sobre las diligencias realizadas para investigar los hechos alegados que dieron lugar a la adopción de las presentes medidas cautelares a fin de evitar su repetición.
Nada de eso fue cumplido. Tanto él como su pareja han afrontado los riesgos de ser deportados, en un contexto de crisis migratoria que ya se considera la mayor en la historia de Cuba. De la isla han salido miles de cubanos rumbo a diversas latitudes, en particular hacia Estados Unidos. Según el Centro para la Democracia en las Américas (CDA), solo a EEUU unos 178 mil cubanos han llegado en el año fiscal 2022.