De la prisión que tenían los franceses en la Isla del Diablo en el Caribe, frente a la Guayana Francesa, no se escapaba nadie. Pero un día de 1945, el recluso Henri Charriére logró fugarse navegando sobre un saco lleno de cocos. Ese Henri Charriére, se refugió en Venezuela, se dedicó al comercio y compró la Quinta Cristal, en la Calle Real de Sabana Grande. Allí colocó cincuenta mesas al aire libre. Llamó a su establecimiento Le Grand Café, como lo asegura el documental que hiciera en su honor la fundación Banesco.
lunes 16
de
marzo 2026




