CARACAS. El liderazgo de la opositora María Corina Machado es reconocido en Venezuela e internacionalmente. Complacer a su capital político y sus aspiraciones presidenciales la ha llevado a tratar de apresurar su regreso al país.
Analistas coinciden en señalar que la dirigente de Vente Venezuela es la figura política más importante del país en estos momentos
CARACAS. El liderazgo de la opositora María Corina Machado es reconocido en Venezuela e internacionalmente. Complacer a su capital político y sus aspiraciones presidenciales la ha llevado a tratar de apresurar su regreso al país.
Machado tiene más de tres meses fuera de Venezuela. En diciembre de 2025, salió rumbo a Oslo, Noruega, a recibir el Premio Nobel de la Paz y de ahí se trasladó a Estados Unidos, donde realiza actividades políticas. Antes, pasó más de 80 días en la clandestinidad por la persecución poselectoral, tras el fraude cometido por Nicolás Maduro, quien no aceptó la derrota en las urnas.
La lejanía y la falta de contacto directo con el electorado venezolano no son las únicas dificultades que enfrenta la Premio Nobel, que anhela ocupar la silla presidencial, también están los mensajes y señales contradictorios que envían desde Washington, cuando Donald Trump reconoce y da legitimidad a Delcy Rodríguez que, por ahora, está al mando de Venezuela.
Es imperativo para el futuro de la dirigente opositora armar un juego político en el país, aun sin saber cuándo termina este periodo, que algunos consideran transición y otros no. Machado ha anunciado su regreso “en pocas semanas”, las cuales se han ido alargando, muy a su pesar y al de sus simpatizantes.
El tiempo apremia para recorrer Venezuela. Mantener y sumar adherentes a su causa política con miras a las elecciones presidenciales, que tampoco tienen fecha.
Varias de las preguntas que surgen son: ¿el reconocimiento de Donald Trump a la administración de Delcy Rodríguez erosionará la figura de Machado? Y también, ¿cuánto tiempo aguantará ese liderazgo cuya actuación se centra, por lo momentos, en el exterior de Venezuela?
Eduardo Gamarra, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Internacional de Florida, afirma que la decisión de regresar o no a Venezuela no recae en María Corina Machado. “Es enteramente del gobierno de los Estados Unidos. Ellos han decidido que, en este momento, no debe retornar. Y ellos definirán si lo hace o no”.
Lo que plantea un dilema: aunque la líder opositora por más que quiera retornar a su terruño, el contexto lo definió EEUU.
Está en el plan de tres fases que programó para Venezuela cuando capturó a Nicolás Maduro y lo extraditó a una prisión en Brooklyn, Nueva York.
Lo que pasa primero por la estabilización y la seguridad, luego la recuperación económica y, por último, la transición política.
Gamarra define a Machado como la persona política más popular en Venezuela, pero esa misma circunstancia, opina, la hace ver como un factor desestabilizador. “Y eso es, quizás, lo más paradójico y lo más triste, ¿no?”
El catedrático percibe que el modelo de estabilidad está con el régimen de Delcy Rodríguez que no solo ejerce el poder, sino que tiene control sobre los militares, el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), los colectivos (grupos de choques) y sobre todo el aparato represor.
La captura de Maduro no provocó que en Venezuela se volcara la gente en la calle a defender a la dirigente opositora. “¿Por qué enviar a María Corina de regreso cuando EEUU le está apostando a Delcy Rodríguez? Eso es lo que tiene armado en Venezuela”.
Hasta los momentos, mal que bien, Delcy Rodríguez ha ido cumpliendo el plan estadounidense: ha mantenido la estabilidad, ha dado paso a la apertura petrolera y minera, y con ciertos “tropiezos” se lleva a cabo la liberación de los presos políticos, otro mandato de Trump.
La interrogante de muchos venezolanos es si una vez llegado el momento de las elecciones Machado seguirá con el alto nivel de popularidad que tiene ahora. ¿Resistirá seis meses, un año, año y medio bajo esta indefinición de la transición política?
Gamarra no tiene la respuesta, pero cree que es una actitud optimista pensar que la transición se logre en esos tiempos que se han barajado en los escenarios políticos.
Sin embargo, el reconocimiento a la legitimidad del gobierno de Rodríguez por parte de Trump, lo lleva a interpretar que “Delcy Rodríguez es la presidenta constitucional de Venezuela”, ergo está cumpliendo el mandato que le corresponde a Edmundo González cuando fue electo presidente en julio de 2024. “Entonces, le quedan cuatro años”.
Gamarra expone que Estados Unidos al trabajar con Rodríguez los próximos cuatro años, de alguna manera la apoya no solo en el proceso de reconstrucción, sino que le da el visto bueno para que continúe haciendo campaña electoral.
“Lo que veo desde afuera es que Delcy Rodríguez está en plena campaña electoral. Cumplir con lo ordenado por EEUU son logros que van a recaer sobre ella”.
Eso se lo pone difícil a Machado, porque cuando regrese le será muy complejo crear una plataforma de campaña.
El profesor apunta que devolverle la democracia a Venezuela ya no parece tan importante desde la óptica de Washington. “Creo que la etapa de transición en Venezuela no es de seis meses ni de un año, sino de mucho más largo plazo. Y después y quién sabe cuál será el final del camino. Primero: si María Corina logrará mantener su presencia y una organización capaz de sustentar un proceso electoral”.
Gamarra ve a Machado como una candidata outsider, considera que los otros aspirantes de la oposición que están dentro de Venezuela son candidatos funcionales y siempre lo han sido.
“Entonces a Delcy le conviene mucho que haya muchos candidatos. De la misma manera que le convino siempre al chavismo”.
Desde su punto de vista, María Corina debe tratar de mantener la unidad de la de la oposición. De una oposición que ya se ha fracturado, otra vez. “Esa oposición funcional nunca la iba a apoyar. Las encuestas dicen que el venezolano de a pie quiere a María Corina en este momento”.
El deseo no basta para cristalizar los hechos. Explica que el problema es cómo traducir eso en una organización política capaz de llevar adelante una elección. Y crear una oposición que termine ganando una votación.
“El problema es que no puede hacer candidatura desde Washington. Ni a largo plazo. Cuando Trump diga que puede retornar, pues podrá empezar su campaña”.
En este punto del regreso de la líder de la oposición, el analista Luis Rafael Monch ha pedido comprensión y alega que Machado no puede retornar en este momento, porque no están dadas las condiciones para su regreso y no descartó que en algún momento se produzca una negociación con el gobierno de Trump para asegurar esas garantías de integridad física para ella, los militantes de Vente Venezuela y del electorado en general.
Objeta los criterios de quienes afirman que Machado pierde terreno al estar fuera de Venezuela y asume que dentro de la población se siente que está haciendo una labor a favor de ella y eso le dará réditos electorales.
Tampoco ve que Rodríguez esté siendo favorecida por la administración Trump. Afirma que es una empleada del gobierno estadounidense y el trabajo que hace es cumplir con lo que se le pide.
“Lo primero que tenían que haber hecho es liberar a todos los presos políticos. Todos, sin excepción alguna. Pero resulta que unos están muy deteriorados física y mentalmente y no los pueden exhibir. Y eso, es una espada de Damocles que tienen en la frente, que se la pueden enterrar ellos mismos, porque han encubierto, han tapado ese nivel de criminalidad tan fuerte que han ejecutado en estos 27 años de desastre continuo”.
Otro punto que esgrime, para echar por tierra la tesis según la cual Delcy Rodríguez tendrá ganancias de este momento político, es señalar que existen rezagos que no se han desmontado aún del todo como el vandalaje que ha hecho el chavismo en propiedades de personas cercanas a Machado.
Monch llama a ordenar ciertos factores y luego a trabajar en función de la campaña y el desarrollo de programas de gobierno.
“María Corina tendrá mucho que hacer. Dará los pasos para poner las cosas en orden. El dinero que entrará por el control que pone el gobierno de Trump se transformará en mejorías para la población, en crecimiento y más desarrollo del país”.
El analista apunta que tocará a la dirigente de Vente Venezuela reestructurar el sistema educativo, porque se tiene que romper con el adoctrinamiento en las escuelas. También impulsar todo el proceso de desarrollo del país, que no está basado en hidrocarburos, minerales y tierras raras.
“La tierra también tiene que producir. Además, Venezuela se tiene que convertir en un ejemplo anticriminal 100%, Venezuela tiene que aportar al mundo muchísimas cosas en el campo no solo de seguridad, sino en el diplomático y de la integración con los demás países”.
Monch opina que el trabajo de EEUU en Venezuela son pasos preliminares y los cuales conoce Machado. “Es más, yo creo firmemente que ella es parte integral de todos estos cambios que se están dando”.
Como ejemplo, cita la segunda reunión entre Machado y el presidente Trump, que, de acuerdo con lo informado, duró más de dos horas y después de ese encuentro fue cuando el mandatario estadounidense firmó el acuerdo con los países latinoamericanos para crear un sistema de seguridad para acabar con el narcoterrorismo.
Sobre la eventual contienda electoral, piensa que a la candidatura de María Corina Machado pueden sumarse otros abanderados. “Que entren al ruedo, a la competencia, siempre que sea justa”.
Piensa que las votaciones son un vehículo y quien decide es el soberano, que es el poder originario. “Así es cómo se tienen que ver las cosas”.
La visión de Monch sobre el recibimiento de Trump a Enrique Márquez, lo resume al papel que jugó el dirigente del partido Centrados dentro del Consejo Nacional Electoral cuando fue una de sus autoridades. Y no piensa que Washington vaya hacer una traslación de apoyos y dejar fuera de su órbita a Machado.
“Puede obedecer al hecho de que fue un preso político de cierto renombre. Él representa al grupo de presos políticos en el país”.
Sugiere que es un paso propagandístico para decirle al mundo, que en Venezuela hay una cantidad de presos políticos y que aún faltan algunos por liberar.
Descarta los rumores en relación con un posible alejamiento por parte de la administración Trump con Machado.
“María Corina es una mujer que despierta pasiones por lo que ha hecho. Es una mujer reconocida, es una mujer que donde ella llega levanta al pueblo y el pueblo la sigue, la apoya y la quiere.”
Acota que el presidente Trump y su administración están concentrados en poner orden en todo lo que corresponde al aspecto productivo, al de seguridad y al que sería el último: el electoral. “Él no está descartando a María Corina para nada, por el contrario, ya lo ha dicho varias veces, que el momento todavía no es el apropiado para que ella se lance.”
Niega que el chavismo pueda recuperarse tras una derrota electoral.
El público sabe muy bien cómo recordar todo lo que ha sucedido y María Corina significa, no solo en Venezuela sino en otras partes del mundo, el regreso a dejar de lado esas corrientes de izquierdas”.
La fortaleza del liderazgo de María Corina Machado está a prueba y solo su presencia en las calles de Venezuela dirá que tanto perdió o ganó en ese camino de espinas que ha tenido de que atravesar.
Más allá del plan de tres etapas que Washington preparó para el país, a la Premio Nobel le tocará ofrecer soluciones para compensar la situación de crisis económica que viven los venezolanos. Por ahora, es lo que sienten más agobiante.
video