El Alto Representante para la Política Exterior europea, Josep Borrell, pactó únicamente con la dictadura venezolana el envío de una delegación oficial a Caracas, mientras que los dirigentes de la oposición democrática y el presidente encargado, Juan Guaidó, solo fueron informados cuando la delegación ya estaba cruzando el Atlántico. En Bruselas, ni siquiera la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, estaba al corriente, según aseguran fuentes de la mayor solvencia, según denuncia el Diario ABC Internacional.
De algún modo, la extraña gestión diplomática y el modo en que ha sido llevada a cabo parece haber irritado a todo el mundo, menos al régimen de Maduro. Varios eurodiputados del Partido Popular Europeo le han enviado una carta a Borrell en la que le piden explicaciones y no descartan obligarle a que las de en el próximo pleno de la Eurocámara, refleja el portal español.
En un cable de la agencia Europa Press, se destaca que el Gobierno español defiende la decisión del alto representante de la UE, Josep Borrell, de enviar a Venezuela una misión diplomática para explorar la posibilidad de un aplazamiento de las elecciones legislativas convocadas para el 6 de diciembre para ver si así pueden celebrarse con garantías democráticas.
Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación consultadas por dicha agencia han subrayado, además, que el envío de esta misión se enmarca en el mandato que le dio del Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela, que se reunió la semana pasada, y en las conversaciones que mantuvo el lunes el Consejo de Asuntos Exteriores de la UE.
La misión la forman el vicesecretario general de Asuntos Exteriores de la UE, Enrique Mora, y el director para América del Servicio Europeo de Acción Exterior, Javier Niño Pérez. Estarán en Venezuela hasta el lunes y entre sus contactos podrían verse con Nicolás Maduro, según han informado fuentes europeas. Su objetivo es reunirse también con la oposición, con agentes sociales y con representantes de la Iglesia.
Por su parte, la Unión Europea ha negado este viernes que la misión diplomática sea "clandestina", como ha criticado el Partido Popular Europeo, y ha indicado que se informó a los Veintisiete sobre la misión y cuenta con su beneplácito.
En rueda de prensa, la portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior, Nabila Massrali, ha contestado a las críticas vertidas por el PPE asegurando que "en absoluto" se trata de una misión secreta, como alegó el presidente de los populares, Manfred Weber, en una carta remitida a Borrell para que dé explicaciones sobre la iniciativa.
"Se ha hecho en el marco de su trabajo diplomático y se ha informado a los estados miembro antes de viajar", ha señalado Massrali, quien ha defendido que hay un "mandato claro" de los Veintisiete y del Grupo de Contacto para proceder con las mediaciones. "El mandato es para continuar las negociaciones con el Gobierno y la oposición en Venezuela para lograr una transición pacífica en el país", ha añadido.
Sobre si existe consenso dentro de la UE sobre la conveniencia de la misión, la portavoz ha explicado que ahora mismo las capitales están de acuerdo en que la UE no está lista para enviar una misión electoral si los comicios se mantienen el 6 de diciembre, algo que explicó Borrell en rueda prensa el pasado lunes tras el Consejo de Asuntos Exteriores. El Alto Representante, no obstante, ve una "ventana de oportunidad" en las gestiones del opositor Henrique Capriles que permitieron la excarcelación de presos políticos y planteó retrasar los comicios.
Partido Popular exige respuestas
Los "populares" emitieron una queja a través de una carta a Borrell en el que le pidieron explicaciones por la maniobra diplomática, sin descartar pedir su comparecencia parlamentaria en el siguiente Pleno. La diplomacia europea ha recibido la misiva y prepara una respuesta.
Consideran la iniciativa una "estrategia errónea" que daña la posición de la UE hacia Venezuela. También lamentaron que la iniciativa se ha gestionado a espaldas del líder opositor, Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado por 25 países de la UE, y "blanquea" al "régimen tiránico" de Nicolas Maduro. Y compararon el escenario venezolano con el bielorruso para señalar que "sería impensable enviar una misión de la UE a hablar con el régimen del presidente Alexander Lukashenko".
FUENTE: REDACCIÓN /Con información de Europa Press