SAN JUAN.- Los niños peloteros venezolanos, que participan en la Serie Latinoamericana y el Caribe de las Pequeñas Ligas, fueron recibidos con una cadena de solidaridad en Puerto Rico.
Los pequeños estuvieron en un lugar seguro: el terreno de juego. Resultaron campeones del torneo de la Serie Latinoamericana y el Caribe de las Pequeñas Ligas
SAN JUAN.- Los niños peloteros venezolanos, que participan en la Serie Latinoamericana y el Caribe de las Pequeñas Ligas, fueron recibidos con una cadena de solidaridad en Puerto Rico.
Este jueves, 2 de junio, enfrentaron al equipo de Aruba y consiguieron la victoria para convertirse en los campeones de este torneo.
El deporte también puede ser un refugio, la periodista Verónica Abreú Tañón, describió que los pequeños fueron “acogidos por todo un pueblo con el regalo de la solidaridad”.
Los peloteritos llegaron a la Isla del Encanto, uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. Este campeonato representa un respiro en medio del dolor.
Debido al doblete sísmico que azotó a Venezuela, el 24 de junio, los 14 infantes recibieron atención psicológica.
“Están como en una burbuja, ellos ahora no saben realmente lo que está pasando, pero nosotros como adultos sí lo sabemos y estamos tratando de manejarlo con ellos. El béisbol, el deporte que los unió, también fue golpeado por la tragedia. Murieron más de 100 peloteros que estaban en una fiesta y pues para nosotros que somos mamás peloteras estamos destruidas porque pudo haber sido nuestros niños”, señaló, Nicole Noemí Rojas, madre de uno de los jugadores.
Los niños peloteros venezolanos afirmaron que les gustó mucho la comida puertorriqueña y enviaron un mensaje a los demás infantes que enfrentan esta tragedia: “Cuídense mucho, siempre estén en familia y les mando un abrazo”, expresaron y además señalaron sentirse tristes por la situación en su país.
Mientras tanto, en Puerto Rico también se organiza una cadena de solidaridad para que cada niño regrese a Venezuela con una maleta llena de donaciones y esperanza para sus familias.
Francisco Murillo, dirigente del equipo, manifestó: “Que sigamos unidos, que todos podamos confiar en Dios, saber que Dios no nos ha abandonado, de que tenemos refugio en él y también muy agradecidos con la ayuda que hemos estado recibiendo de los demás países”.
Para este 5 de julio está previsto el regreso de los pequeños a Venezuela.
FUENTE: Con información de la periodista Verónica Abreú Tañón y Primer Impacto
