lunes 23  de  marzo 2026
COLAPSO

Crisis energética paraliza a Cuba y agrava el colapso económico

Racionamiento de combustible, apagones y suspensión del transporte público profundizan la crisis que vive la isla bajo la dictadura cubana

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

LA HABANA– La dictadura cubana comenzó a aplicar este lunes un paquete de medidas de emergencia para intentar contener la grave crisis energética que golpea a la isla, provocando la paralización del transporte público, el racionamiento de combustible, la reducción de la jornada laboral y el traslado de las clases universitarias a modalidades a distancia.

En La Habana, el tráfico era visiblemente menor y el descontento se hacía evidente entre los ciudadanos, que llevan años padeciendo apagones diarios, desabastecimiento de productos básicos y una inflación creciente.

“Son medidas de resistencia, para que el país no colapse, pero a la vez generan mucha incertidumbre”, afirmó Rosa Ramos, una enfermera de 37 años que llevaba más de una hora esperando un taxi o un autobús para llegar a su trabajo.

Usuarios del transporte privado confirmaron que las tarifas de los taxis se dispararon de un día para otro, ante la escasez de combustible y la ausencia de opciones estatales.

Para reducir el consumo energético, el régimen anunció el viernes la restricción en la venta de combustible, la reducción de viajes interprovinciales en ómnibus y trenes, el cierre temporal de algunas empresas estatales, el impulso del teletrabajo y la reducción de la semana laboral a cuatro días, de lunes a jueves.

Sin embargo, para muchos ciudadanos estas medidas no ofrecen soluciones reales. “No nos remedian el problema”, sostuvo la jubilada Clara Rumbau, de 65 años, quien se vio obligada a caminar más de diez kilómetros para realizar un trámite personal.

Una situación “realmente crítica”

Cuba, con 9,6 millones de habitantes, arrastra desde hace años una profunda crisis económica que se ha visto agravada por el colapso del sistema energético y la caída de sus principales fuentes de suministro.

La isla dejó de recibir petróleo desde Venezuela tras el derrocamiento del dictador depuesto Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en una operación militar liderada por Estados Unidos. A ello se suma la presión del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que impondrá aranceles a los países que suministren crudo a La Habana.

Según expertos en seguimiento del transporte marítimo consultados, desde hace semanas no ha llegado a Cuba ningún cargamento de combustible ni petroleros extranjeros.

México, otro proveedor habitual de crudo, negocia con Washington una vía para retomar el suministro sin enfrentar represalias comerciales. El domingo envió dos barcos con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria.

Desde Moscú, el Kremlin acusó a Washington de aplicar “medidas asfixiantes”. “La situación en Cuba es realmente crítica”, declaró el portavoz Dmitri Peskov, quien aseguró que Rusia evalúa posibles soluciones junto a las autoridades cubanas.

El canciller del régimen, Bruno Rodríguez, afirmó que el objetivo de Estados Unidos es “doblegar la voluntad política de los cubanos”, mientras que el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga reconoció que el escenario “es duro” y exigirá “gran sacrificio”.

Turismo y educación, también golpeados

El turismo, uno de los pocos sectores generadores de divisas, sufrirá un impacto severo. Las autoridades cubanas informaron a las aerolíneas que operan en el país que el suministro de combustible quedará congelado durante un mes a partir de la medianoche de este lunes.

Air Canada anunció la suspensión de sus vuelos a Cuba y el envío de aviones vacíos para repatriar a unos 3.000 turistas. Otras compañías, como Air France, Iberia y Air Europa, informaron que realizarán escalas técnicas en países del Caribe para reabastecer combustible.

El régimen también confirmó el cierre temporal de hoteles con baja ocupación y la reubicación de los turistas. “Ya están cerrando hoteles en Varadero, pero también en otras provincias”, señaló a la AFP una trabajadora del sector que pidió anonimato.

En el ámbito educativo, las universidades pasaron a modalidades a distancia o semipresenciales. “Las medidas me generan inseguridad sobre qué va a pasar con mi semestre universitario”, dijo Maura Linsay Pérez, de 18 años, estudiante de la Universidad de La Habana.

La crisis energética expone una vez más el agotamiento del modelo económico impuesto por la dictadura cubana, cuyos costos recaen, como siempre, sobre una población cada vez más empobrecida y sin opciones reales de movilidad o desarrollo.

FUENTE: Con información de AFP

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