LA HABANA – El régimen cubano calificó como un acto de “manipulación política” el envío de ayuda humanitaria del gobierno de Estados Unidos a los damnificados por el huracán Melissa en el oriente de la isla, una asistencia que Washington decidió canalizar directamente a la población, sin la intermediación del Estado cubano.
En un comunicado la cancillería de Cuba afirmó que “el gobierno de EEUU está aprovechando con fines oportunistas y de manipulación política lo que parecería un gesto humanitario”, en un contexto de creciente tensión entre ambos países.
La reacción de La Habana se produjo luego de que el Departamento de Estado anunciara recientemente el envío de ayuda destinada a unas 6,000 familias afectadas por el paso del ciclón en octubre pasado. La asistencia será distribuida a través de Catholic Relief Services, en coordinación con la Iglesia Católica y Cáritas Cuba, eludiendo los canales oficiales del régimen.
Asistencia directa a los damnificados
Según Washington, el esquema busca garantizar que los recursos lleguen efectivamente a quienes los necesitan y evitar su desvío por parte del aparato estatal. “Este mecanismo garantiza acceso y rendición de cuentas para que la ayuda no sea manipulada”, explicó Sean Callahan, vicepresidente ejecutivo de Catholic Relief Services, quien destacó la presencia de la Iglesia Católica en la isla, con 11 diócesis que cubren 14 provincias y una amplia red de voluntarios.
La ayuda incluye alimentos, equipos de purificación de agua, utensilios de cocina y linternas solares. Además de los vuelos chárter ya programados, el Departamento de Estado informó que prevé el envío de un barco con más suministros hacia Santiago de Cuba en las próximas semanas.
Reclamos del régimen
La cancillería del régimen cubano aseguró que Washington no mantuvo comunicación oficial con el régimen para coordinar el envío, a más de dos meses del impacto del huracán en varias provincias orientales. No obstante, afirmó que Cuba acepta la donación “sin condicionamientos” y que la considera “un gesto del pueblo de EEUU”.
Desde la administración estadounidense, el subsecretario interino para Ayuda Humanitaria, Jeremy Lewin, pidió que el régimen cubano “no politice ni interfiera” en la distribución de la asistencia. En declaraciones a la prensa, indicó que los daños del huracán son solo una parte de una crisis más profunda en la isla. “El huracán es apenas un componente de una crisis humanitaria mayor, causada por la incompetencia del régimen”, sostuvo.
Mayor presión sobre La Habana
El envío de ayuda se produce en medio de un endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba, tras la captura del depuesto dictador venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, un hecho que, según funcionarios de Washington, alteró el equilibrio político regional. En ese contexto, el presidente Donald Trump instó recientemente al régimen cubano a “alcanzar un acuerdo”, sin precisar los términos, mientras mantiene la presión diplomática sobre uno de los principales aliados del chavismo.
La decisión de canalizar la ayuda directamente a la población refuerza la postura de Estados Unidos de apoyar al pueblo cubano sin fortalecer al régimen, una estrategia que vuelve a generar fricciones con La Habana, pero que Washington defiende como necesaria para garantizar que la asistencia humanitaria cumpla su propósito.
FUENTE: Con información de AFP