Por su parte, el gesto del presidente Biden fue ‘aplaudido’ por el excomandante de la antigua guerrilla, Rodrigo Londoño, conocido como ‘Timochenko’.
“Saludo decisión del Departamento de Estado de EEUU de sacar a las desaparecidas FARC-EP de la lista de organizaciones terroristas. Es un reconocimiento a nuestro compromiso con la paz y a nuestro cumplimiento riguroso de lo pactado en el Acuerdo de Paz”, escribió en Twitter.
Los senadores republicanos de la Florida Marco Rubio y Rick Scott también criticaron la medida, a quienes se sumó la senadora estatal demócrata de origen colombiano, Annette Taddeo, que consideró la decisión como “indignante”.
Entretanto, en el sur de la Florida, el congresista de los colombianos en el exterior, Juan David Vélez, aseguró que esa determinación podría favorecer al candidato presidencial de la izquierda, Gustavo Petro, de cara a las elecciones del próximo mes de mayo.
Asimismo, Fabio Andrade, activista colombiano y presidente de la organización The Americas Community Center, afirmó que Washington “no tuvo en cuenta” que hay líderes de las FARC, como Iván Márquez, que son “perseguidos” por Estados Unidos, lo que calificó como un “contrasentido”.
A pesar a la polémica, EEUU sigue considerando organizaciones terroristas a las disidencias del grupo guerrillero, que son las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército Popular (FARC-EP) y la ‘Segunda Marquetalia’, las cuales se mantienen ejecutando acciones armadas en contra de la población y los organismos del Estado.
El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, explicó que “tras el Acuerdo de Paz con el gobierno de Colombia, las FARC-EP se disolvieron y desarmaron formalmente. Ya no existen como una organización unificada que esté involucrada en terrorismo, en actividades terroristas, o tenga la capacidad o intención de hacerlo”.
De acuerdo con el Gobierno estadounidense, que realiza una lista de países, organizaciones o personas, que según su criterio contribuyen al terrorismo, la acción asumida contribuye al reforzamiento del acuerdo de paz.
“Respetamos la decisión”
Según informa la revista colombiana Semana, el presidente Duque dijo que “por supuesto, del lado nuestro, nosotros con esa información que nos ha dado Estados Unidos, la entendemos, la respetamos, hubiéramos preferido de pronto otra decisión, pero sabiendo eso hoy estamos concentrados en enfrentar estas disidencias”.
Duque apuntó que la decisión de Biden no implica que las personas relacionadas con la guerrilla o con el “partido FARC”, formación comunista hoy llamada “Comunes”, que tengan procesos judiciales abiertos en Estados Unidos vayan a estar exentos de responder por sus actos.
“Estados Unidos también ha dicho que no les otorgará visados a esas personas y también que todas las disidencias (…) seguirán en la lista de terroristas. Aquí lo importante no son tanto las listas, es seguir enfrentando a esas estructuras con todo el dinamismo y con toda la capacidad”, apuntilló el mandatario colombiano.
Más reparos
El senador Rubio fue preciso al señalar que con la exclusión de las FARC de la lista negra se corre el riesgo de “incentivar” el narcoterrorismo y las dictaduras que persisten en América Latina.
“La decisión de la Administración Biden de quitar a las FARC de la lista de organizaciones terroristas extranjeras corre el riesgo de incentivar a los narcoterroristas y los regímenes que los patrocinan en toda nuestra región”, dijo.
Rubio recordó que “Colombia ha soportado décadas de dolor y sufrimiento a manos de los atroces ataques terroristas encabezados por las FARC”.
El legislador cubanoamericano emplazó al Congreso de EEUU a “convocar audiencias sobre esta decisión para examinar lo que significa para la estabilidad del hemisferio, así como los intereses de seguridad de Estados Unidos y de Colombia”.
Por su parte, el senador Scott opinó que es “absolutamente inaceptable” que el presidente Biden haya considerado eliminar a las FARC de la lista de organizaciones terroristas extranjeras “sin pruebas”.
Según Scott, las FARC “han estado atacando, amenazando e infligiendo terror al pueblo de Colombia y nuestro hemisferio durante décadas. Esta organización terrorista respaldada por los regímenes de Castro y Maduro ha intentado constantemente desestabilizar la democracia de Colombia”.
A juicio del senador republicano, Biden ha “traicionando por completo” el compromiso de Estados Unidos y Colombia de promover la seguridad, la prosperidad, los derechos humanos y la democracia en toda la región.
“El presidente Biden debe tomar una posición y estar del lado correcto de la historia al no seguir adelante con esta terrible decisión”, se lee en un comunicado de Scott.
En tanto, la senadora Taddeo escribió al Departamento de Estado, según dijo, para calificar el paso dado por la Casa Blanca como “indignante”.
Taddeo recordó que “cuando tenía 17 años me vi obligada a huir de Colombia, el único país que conocía, debido a la organización terrorista marxista FARC, un grupo de milicias que secuestró a mi padre, que era un piloto de combate estadounidense de la Segunda Guerra Mundial”.
Y acotó: “Esta noticia es indignante y acabo de hablar por teléfono con el Departamento de Estado para hacerles saber lo indignante que es”.
Un error
Vélez, congresista de los colombianos fuera del país, añadió que es “un error” el gesto de EEUU hacia las FARC “por ser un grupo que ha hecho derramar tanta sangre en Colombia”.
Desde su óptica, “la organización FARC sigue delinquiendo, sembrando coca y comercializando cocaína en diferentes regiones del país”.
El activista Andrade respaldó las palabras del congresista Vélez y declaró que “esta es la consecuencia de haber votado por un presidente [Biden] que había dicho que no haría nada para favorecer a las FARC”.
Apoyo a la exclusión
La decisión de EEUU fue bien acogida por el presidente del Senado de Colombia, Juan Diego Gómez, quien aseguró que el retiro de las FARC de la lista de grupos terroristas es una “consecuencia” de la firma del acuerdo de paz.
“Esto es un respaldo que hace el Gobierno de Estados Unidos al proceso de paz a pesar de que seguimos conservando algunas amenazas, grupos armados organizados en territorios de donde salieron las FARC a causa del acuerdo y algunas disidencias que hacen una nueva expresión criminal”, dijo.
Puntualizó que “esta noticia debería ser el punto de partida del camino de la reconciliación que necesita la sociedad colombiana”.