MIAMI.- En la operación militar “Resolución Absoluta” de EEUU que permitió la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en suelo de Venezuela, el 3 de enero pasado, efectivos de las unidades élite emplearon un arma indescriptible contra la que nada pudieron hacer los soldados venezolanos, según testimonio de un guardia del lugar de la extracción.
“No teníamos forma de competir con su tecnología, con sus armas. Lo juro, nunca he visto nada igual. Ni siquiera pudimos ponernos de pie después de esa arma sónica o lo que fuera”, dijo en una entrevista que fue compartida por la secretaria de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en su cuenta de X.
“Para lo que estás haciendo y lee esto…”, dice la funcionaria al sugerir conocer el testimonio del soldado venezolano publicado, a quien se identifica solamente como un guardia de seguridad y quien intervino en la operación militar sorpresiva en instalaciones del Fuerte Tiuna, en Caracas. Allí participaron aviones, 16 helicópteros y al menos 200 efectivos de Delta Force, lanzaron misiles por varios puntos de Caracas y La Guaira.
Según el soldado venezolano, el enfrentamiento fue rápido y violento: “Fue una masacre. Éramos cientos, pero no teníamos ninguna posibilidad. Disparaban con tanta precisión y velocidad... parecía que cada soldado disparaba 300 balas por minuto. No pudimos hacer nada”, asegura sobre la incursión que cambió el país.
Arma nunca vista
En la entrevista difundida por Leavitt, el soldado venezolano relata que estaba de guardia y no se escuchó nada porque “de repente todos nuestros sistemas de radar se apagaron sin ninguna explicación”.
“Vimos drones, muchos drones, volando sobre nuestras posiciones. No sabíamos cómo reaccionar”.
Tras describir la aparición de ocho helicópteros de los cuales “bajaron unos 20 hombres tecnológicamente muy avanzados”, señaló que “no se parecían a nada contra lo que hayamos luchado antes” y destacó la preparación superior de las fuerzas estadounidenses ante sus armas que “no ayudaron en absoluto”.
“Eran solo las armas. En un momento, lanzaron algo, no sé cómo describirlo... era como una onda sonora muy intensa. De repente sentí que mi cabeza explotaba desde adentro. Todos empezamos a sangrar por la nariz. Algunos vomitaban sangre. Caímos al suelo, incapaces de movernos”, aseguró.
“Esos veinte hombres, sin una sola baja, mataron a cientos de nosotros. No teníamos forma de competir con su tecnología, con sus armas. Lo juro, nunca he visto nada igual. Ni siquiera pudimos ponernos de pie después de ese arma sónica o lo que fuera”.
Cambios en Venezuela y la región
El soldado entonces dijo que enviaba una “advertencia a cualquiera que piense que puede luchar contra Estados Unidos”: “No tienen idea de lo que son capaces, después de lo que vi, nunca más quiero estar del otro lado de eso. No se les debe provocar”.
Luego de referir que en otras fuerzas armadas “están hablando de esto” y “nadie quiere pasar por “lo que pasamos nosotros”, respondió que nada sería igual en Venezuela ni en América Latina tras esa operación.
“Ahora todos lo piensan dos veces. Lo que pasó aquí va a cambiar muchas cosas, no solo en Venezuela sino en toda la región”, aseguró en la entrevista replicada por Leavitt.
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FUENTE: Con información de Karoline Leavitt cuenta de X