Durante décadas la carne de res fue prohibitiva para el cubano (lo sigue siendo, a nivel práctico). De hecho son muchos quienes cumplen largas y duras sentencias por acceder a degustuar, vender o comprar la preciada proteína. El régimen castrista aprobó este martes más de 60 medidas para supuestamente "producir más alimentos" y "potenciar la producción agrícola" y entre ellas...EUREKA...la venta liberada de la carne de res. Pero no todo lo que brilla es oro y el anuncio vien como lobo disfrazado de oveja, o sea, con trampas. Acorde a un artículo de Diario de Cuba, los productores en la isla tendrán que seguir cumpliendo "con el encargo estatal" y valga el entrecomillado. Por otra parte, deberán garantizar que "no haya decrecimiento de la masa ganadera". Esta iniciativa comunista aparece en el rincón más oscuro de la paupérrima situación económica y el desabastecimiento que despierta y mantiene vivo al fantasma del período especial.
Diario de Cuba resalta que el paquete incluye 63 medidas, 30 de ellas de "prioridad y algunas de carácter inmediato".
"Se aprobó la venta de la carne de res a partir de que los productores cumplan con los indicadores fundamentales de la ganadería en cuanto a las producciones, el incremento de la masa, los niveles productivos con el control que lleva desde el productor. Por eso hablamos que lo más importante es el contrato, los indicadores que tienen los productores... La masa ganadera del país es una de las más atrasadas", dijo el viceprimer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca.
"Se va a estimular más la producción ganadera en Cuba y vamos a estar más estimulados porque cuando usted le diga a un productor 'si tú eres eficiente, si tú eres bueno, si tú cumples todos tus planes, tú tienes derecho a sacrificar un animal en el año con todas las regulaciones que lleva', usted verá que ese productor se va a sacrificar, va a luchar más para obtener ese resultado que al final es lo que quiere para la familia", dijo el productor Emilio Interián, de Arroyo Naranjo, La Habana.
Los campesinos cubanos podrán comercializar la carne de res y, "de forma directa, las carnes (de ganado menor) en la red minorista tanto en moneda nacional como en divisas". El Gobierno les permitirá también a los ganaderos el autoconsumo, tras cumplir con el encargo estatal y si no hay "decrecimiento de la masa ganadera, una decisión esperada por años y que hoy se aprueba", dijo el estatal Canal Caribe.
Diario de Cuba destaca que entre las medidas están también una rebaja de las tarifas eléctrica y de agua a los campesinos, disminuir el pago al servicio de la aviación agrícola y el precio a los piensos nacionales y los bioproductos. Las tarifas eléctricas "serán fijas durante todo el año, con independencia de la fluctuación de los precios del petróleo en el mercado internacional y la estructura de generación interna", explicó la prensa oficial.
Diario de cuba subraya además que el Gobierno pagará el litro de leche a nueve pesos a los productores que cumplen el plan de entrega, mientras que a los incumplidores se mantendrá el precio de 7,50 pesos por litro, reseñó la televisión estatal. Al respecto, José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido Comunista, dijo que "tiene que ser un plan tenso porque un plan cómodo lo va a sobrecumplir todo el mundo y todo el precio va a ser nueve pesos".
Los campesinos cubanos podrán vender de forma "liberada la leche y sus derivados a partir del cumplimiento de indicadores establecidos por la ganadería, la calidad e inocuidad y el plan de entrega contratada".
Según Miguel Díaz-Canel, las medidas tienen como objetivo "potenciar en el plazo más inmediato la producción de alimentos, sobre el concepto de abrir todo lo que pueda, favorecer al productor, estimular la producción, eliminar trabas y que llegue una mejor alimentación a nuestro pueblo. Eso es un primer objetivo en lo inmediato y un segundo objetivo que es en lo mediato, no voy a hablar a largo plazo, no tenemos tiempo para el largo plazo... en lo mediato a profundizar en un grupo de temas más complejo para encontrarle también soluciones".
Segun testimonios recopilados por Diario de Cuba se marca el malestar del campesinado en la isla.
"Son medidas bastante tardías. Si se hubieran tomado cuando debían, habrían tenido efecto", dijo a DIARIO DE CUBA Esteban Abascal, líder de la Liga de Campesinos Independientes.
"En estos momentos el país está devastado, sumido en una hambruna casi total. Hay desabastecimiento en todos los renglones de la economía, y estamos hablando de productos básicos que no existen", señaló, en referencia al anuncio de que los ganaderos podrán vender carne de res y leche una vez cumplido el "encargo estatal", cantidad obligatoria que deben entregar al Estado.
"Se mantiene abastecer los hospitales, a los niños, en cuanto a la distribución de carne de dieta y leche. Pero ambos son productos en déficit después de la Revolución. El Gobierno hizo oídos sordos todo este tiempo a las exigencias que le hicieron los campesinos. Toda la vida ha sido un delito la venta de carne de res en Cuba. Ahora están tirando patadas de ahogado. Tratan de liberar lo que no existe, porque ellos mismos lo han agotado desestimulando al campesino".
Para quien se atreva matar una vaca sin autorización en Cuba la ley impone sanciones de hasta diez años, pero esto podría cambiar luego de varias décadas de una estricta aplicación.
La agricultura y ganadería en la isla suelen tener problemas al abastecer de sus productos a la población, que reclama el aumento de precios o el mercado negro. El régimen informó que gasta más de 2.000 millones de dólares en la importación de alimentos para compensar la falta de producción en la isla, una cifra inalcanzable en medio de la baja de ingresos ocasionados por el nuevo coronavirus y las sanciones.
La dictadura designó a un nuevo ministro de Agricultura, Ydael Jesús Pérez Brito.
FUENTE: DIARIO DE CUBA