CARACAS.- La madrugada de este lunes, 13 de junio, los equipos de rescates confirmaron el hallazgo de los cuerpos del niño Fabio Bastardo, de 9 años de edad, y de su madre, Kiriaki Navarro Fleitas, de 37 años de edad, entre los escombros de las Residencias Tahití, colapsadas por el devastador doble terremoto que azotó Venezuela el pasado 24 de junio.
Fabio se convirtió en uno de los símbolos de esperanza en las labores de búsqueda y rescate. Su padre, Francisco Bastardo, nunca se dio por vencido y él y rescatistas reportaron en varias ocasiones haber escuchado señales de vida y respuestas del niño a través de túneles y sondas.
Se aguardaba por una grúa, la que al parecer nunca llegó y con el pasar de los días y el agotamiento de los recursos, las señales se fueron desvaneciendo.
Este lunes, tras intensos trabajos manuales de bomberos voluntarios y familiares, se logró acceder al sector donde se presumía que se encontraban, confirmando el fatal desenlace. El niño estaba junto al cuerpo de su madre, tal como se había sospechado desde los primeros días.
68 fallecidos en Caracas
El doble terremoto de hace casi tres semanas dejó en Chacao a 68 fallecidos, tres edificios colapsados y decenas en riesgo. Este municipio es considerado la zona cero del desastre en la capital de Venezuela, informaron el lunes las autoridades locales.
El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, dio un balance luego de que brigadas de expertos inspeccionaron los edificios afectados tras los sismos del 24 de junio, que han causado casi 4,500 muertos en Venezuela, la mayoría en La Guaira, estado vecino de Caracas.
“Por su situación sísmica (Chacao) fue el municipio más afectado o por lo menos en nuestros estudios es el que demuestra mayor afectación” de la capital, señaló Duque casi tres semanas después del devastador doble sismo de magnitud 7.2 y 7.5.
Tras la inspección en Chacao, un municipio alojado al este de Caracas, los especialistas clasificaron como habitables en 46 edificios, marcados con una pegatina roja en su fachada, informó Duque en una rueda de prensa.
Además, otros “157 que fueron afectados” y están clasificados en “riesgo moderado”. En sus puertas fueron colocadas pegatinas amarillas.
Duque señaló que “la mayoría de los edificios que tienen criterio amarillo son edificios que son de vieja data”, construidos antes del terremoto de 1967 de magnitud 6.5 que causó casi 300 muertos en la capital, según cifras oficiales.
Las construcciones posteriores a este terremoto cumplen con la legislación que contempla que las estructuras sean sismoresistentes, indicó.
FUENTE: Con información de AFP/Efecto Cocuyo