MIAMI.-Conmemorando los 65 años de su creación en Caracas, Venezuela, la obra educativa y de promoción social Fe y Alegría presentó en Miami su trabajo incansable en 22 países a través de los cuales la fundación logra tener presencia en América, África y Europa. Todo con el fin de promover el derecho a la educación gratuita y pluralista entre los desposeídos.

“Los educadores de Haití no tienen formación profesional”, dijo el padre Emilio Travieso, subdirector nacional de Fe y Alegría en Haití, sobre la realidad del país donde esta organización atiende a 5.000 estudiantes de todas las edades.

Te puede interesar

Cabe destacar que en este país las escuelas de la red de Fe y Alegría son reconocidas como escuelas públicas por parte del Ministerio de Educación, logro alcanzado a lo largo de más de 14 años de esfuerzo llegando a las zonas rurales más apartadas y empobrecidas de esta nación.

“Creemos que en Haití el área económica, social y ecológica tienen que avanzar de la mano. Por eso estamos apostando por la apicultura como motor de desarrollo que permita a los ciudadanos educarse y desarrollarse económicamente”, destacó Travieso, no sin antes advertir que la educación de los niños es responsabilidad de todos los adultos, sin excepción, y que urge encontrar soluciones para que el personal capacitado y técnico de este país no vea la emigración como la única salida para un mejor futuro académico y profesional.

Trabajo en Centroamérica

Dando cuenta de la emergencia que enfrenta Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador, Miguel Molina, director nacional de Fe y Alegría Honduras, compartió las alarmantes cifras que azotan a Centroamérica y que afectan directamente a los niños y adolescentes en etapa escolar y a las madres y cabezas de familia en una región donde caca 14 horas de muere una mujer asesinada.

“Cargamos una herencia de conflictos armados, fragilidad institucional y delincuencia. Sin embargo, no estamos para llorar, estamos para hacer algo”, dijo Miguel Molina, invitando a que se reflexione sobre posibles soluciones a los flagelos sociales de Centroamérica como región, y no como países aislados.

Con presencia en Guatemala a través de 52 centros educativos ubicados en áreas urbanas-marginales, Fe y Alegría logra atender a 16.000 estudiantes. Labor incansable que ahora enfoca con especial atención en el trabajo con emigrados retornados de Estados Unidos y México.

Por otra parte, en Honduras Fe y Alegría opera desde el año 2000, contando actualmente con 10.000 participantes y centrando el foco en la formación vocacional de jóvenes. En Nicaragua la organización celebra 46 años con un total de 22 centros educativos y más 55.000 estudiantes con los que promueven el desarrollo comunitario y la formación para el trabajo.

Finalmente, en El Salvador la fundación cuenta también con 22 centros y 20.000 alumnos, país donde hay un fuerte lazo con el Ministerio de Educación lo que permite contar con 3 centros de educación técnica, con los que Fe y Alegría capacita anualmente alrededor de 1.500 personas en distintos campos y modalidades.

Crisis en Venezuela

Por su parte, los esfuerzos en la casa fundacional de la organización, Venezuela, es otro de los lugares donde el movimiento tiene presencia trabajando con más de 243.000 niños, jóvenes y adultos en 454 puntos ubicados en pueblos y ciudades del país.

“Los maestros de Fe y Alegría en Venezuela están convencidos de que a través de la educación se puede transformar la sociedad. Y eso está en el ADN de toda nuestra organización a nivel mundial. Tenemos 175 escuelas, 85.000 graduados como técnicos medios a lo largo de nuestra historia, 23 emisoras de radio para la educación, 76 centros de capacitación laboral para jóvenes que han abandonado el sistema escolar y a los cuales se les forma en oficios, además de 5 institutos universitarios. Hemos graduado 12.500 técnicos universitarios y tenemos 3 dispensarios de salud”, dijo el padre Manuel Aristorena, director nacional de Fe y Alegría en Venezuela, no sin antes reflexionar sobre la dramática situación económica y social que vive el país.

“En Venezuela 2.850 jóvenes declararon oficialmente que dejarían la escuela. Tenemos 7.450 niños sin padres, que están con tías, con su hermana mayor, o con vecinas. La inasistencia a clases crece por falta de comida, ya que las madres no tienen recursos para darles desayuno a sus hijos, además de problema de transporte, útiles de aseo, etc. Hay niños que comen en la escuela y llevan un poco para sus casas a sus hermanitos”.

“Los docentes en Venezuela ganan entre 9 y 15 dólares al mes, y hay muchos que gastan 4 dólares al mes en transporte y el cartón de huevos vale 3 dólares. Estamos educando en situación de emergencia humanitaria y tenemos que ofrecer cursos para preparar a los jóvenes para los oficios que necesitará el país para salir de esta crisis”, dijo Aristorena, destacando que la tarea es inmensa y depende de todos.

Con la presencia de líderes religiosos, sociales y personalidades de los medios de comunicación, el encuentro de Fe y Alegría en Miami invitó a la comunidad a aportar a la iniciativa que también cuenta con el respaldo de Magis América, organización jesuita que promueve el desarrollo social y educativo para todo el continente.

 

Diario Las Américas no se hace responsable de las opiniones emitidas por los lectores; sin embargo, exhorta a evitar el lenguaje vulgar u ofensivo contra terceros. Nuestra empresa se acoge al derecho de eliminar cualquier comentario que viole estas normas.

Diario Las Américas is not responsible for the opinions issued by the readers; however, it urges to avoid vulgar or offensive language against third parties. Our company is entitled to remove any comments that violate these rules.

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

Las Más Leídas