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Bajo diversas identidades como abogado exitoso, agente de bienes raíces, gestor de propiedades y “mago” de las inversiones inmobiliarias en Europa, José Vicente Amparan Cróquer (3 de abril 1974), de origen venezolano, ahora está siendo solicitado por una Corte de Miami junto a otros siete individuos, debido a su presunta participación en un desfalco millonario a la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El sofisticado esquema con el que la petrolera perdió $1.200 millones, según lo que se alega, no hubiese sido posible sin la participación de Amparan, alias “Chente”, quien, al parecer, convertido en un diestro mago de las falsificaciones, prestó su servicio a la causa de la élite venezolana chavista, los llamados "boliburgueses", así como a poderosos funcionarios del Gobierno.

La demanda de la corte federal en Miami, que salió a la luz el 24 de julio pasado, sostiene que la conspiración para el desfalco comenzó en diciembre de 2014 con un plan de cambio de moneda diseñado para malversar $600 millones de PDVSA, obtenidos a través de soborno y fraude, con la tarea de blanquear una parte de los ingresos.

Para mayo de 2015, el monto de la estafa se había duplicado a $1.200 millones. Al parecer, Amparan fue clave al momento de concretarse la estafa en la que se usaron bienes inmuebles en Miami y “sofisticados esquemas de inversión falsos”, según refiere la acusación de la Corte del Distrito Sur de la Florida.

Amparan es catalogado sin ambages en los documentos de la Corte, como “lavador de dinero profesional”. Trabajó de la mano con los designados “Conspirador 5” y “Conspirador 6”, de quienes no se revelan las identidades, aunque se presume que son importantes funcionarios venezolanos.

Los tres estaban ligados a una empresa identificada como “Compañía Europea 1” en España, la cual lavaba dinero operando como una empresa de inversión inmobiliaria, precisamente el ramo en el que incursionó este abogado desde 2015 en ese país.

Los registros públicos en Venezuela exponen que a sus 44 años, Amparan estaba ligado a la representación de negocios de la aviación comercial de carga.

En marzo de 2011 Amparan fungía en Venezuela como apoderado de la empresa de transporte de carga Centurion Air Cargo, INC, domiciliada en Miami, según registros judiciales venezolanos y de Florida. Residenciado en Caracas, para esa fecha Amparan estuvo como parte oferente en una negociación que había comenzado un año antes con el objetivo de liquidar un negocio de la compañía.

Centurion Air Cargo es una aerolínea de carga estadounidense cuya base principal está en el Aeropuerto Internacional de Miami. Con más de 20 destinos programados por países de América Latina y Europa, en 2017 realizó cuatro operaciones de transporte a Venezuela, según muestran los registros aeronáuticos.

En ningún momento esta compañía fue mencionada en la investigación, pero el hecho de que este abogado fungiera como representante de Centurion en Venezuela podría ser una evidencia de las conexiones que mantuvo en el Sur de la Florida.

A partir de la información contenida en el acta de acusación registrada en Corte, en la búsqueda de una cuartada que justificase la malversación ante quien se convertiría en el delator del caso para las autoridades, Amparan recurrió a falsos contratos de préstamos entre un grupo de empresas en las que figuró Solar Cargo, INC, domiciliada en Miami.

En una grabación que se describe en la acusación, Amparan detalló que él trabaja para Solar Cargo, INC, empresa que tiene seis aviones operando, y que PDVSA lo había contratado recientemente para trasladar medicinas de Irán a Venezuela.

La entrada en escena de la compañía Solar Cargo, INC se aprecia en los documentos consultados como una pieza clave en las relaciones de poder de Amparan. Dicha empresa fue establecida en Florida el 16 de marzo de 1999, pero bajo el nombre de “Aserca Airlines Cargo, INC”, con el nombre de un solo accionista, Adolfo Moreno.

Tres años más tarde, la sociedad adoptó el nombre de “Santa Bárbara Airlines Cargo, INC”. Es en 2008 por tercera vez cambia de entidad y pasa a llamarse Solar Cargo, INC. Ambas empresas (Aserca y Santa Barbara) son homónimas de dos aerolíneas venezolanas que hasta mayo de 2018 operaron en el país suramericano, aunque los registros no coinciden.

Conexiones globales

Amparan es descrito en la imputación judicial como “quien estaba a cargo de los documentos financieros” que se utilizaron para fingir una supuesta negociación de cambio de monedas, pero se presume que realmente facilitó la ingeniería para que el dinero fluyera a través de la banca europea, en España, Reino Unido y Malta, sin disparar la alarma de las autoridades.

En Madrid, este venezolano logró montar un tinglado de ocho empresas del sector de inversiones y bienes raíces, por el que se estima, corrió una parte de los $1200 millones.

La información comercial y mercantil de las empresas relacionadas con Amparan Croquer en España a lo cual tuvo acceso DIARIO LAS AMÉRICAS revelan que entre 2015 y hasta junio de 2018 --años en los que se orquestó la conspiración-- fungió con 15 cargos en ocho sociedades mercantiles aún operativas y dedicadas a la gestión y administración de propiedades inmobiliarias, asesorías en inversiones y fondos de valores.

Columbus One Properties Management SL, Autumn Leaves SL, Columbus One Properties SL, Columbus One Properties Healthcare Facilities 1 SL, Columbus One Properties Commercial Real Estate 1 SL, Columbus One Properties Hotels SL, Columbus One Properties Commercial Real Estate 2 SL, Bonorva Investments SL, son las sociedades en las que Amparan figura como socio único, consejero, administrador y hasta presidente.

Hasta junio pasado, en Madrid Amparan creo Bonorva Investments SL, empresa dedicada a las “actividades de intermediación en operaciones con valores”. Como un esquema clásico en las tramas de legitimación de capitales, todas las empresas registradas comparten el mismo domicilio, y la denominación social apenas variaba por letras.

Un aspecto importante es que la mayoría de las firmas se establecieron entre junio y septiembre de 2015 y 2016, 2017, según registros mercantiles españoles, y basado en la acusación de la corte, fueron los tiempos en que se procedió en la conspiración a repartir la primera parte del botín, por unos $600 millones.

El expediente describe uno de los correos electrónicos fechados en septiembre de 2015, que Amparan y los “Conspiradores 5 y 6” compartieron con información de la trama. En sí, era el resumen que desgrana la repartición de dividendos.

Bajo el asunto “Números del Conspirador 7”, Amparan anexa un archivo denominado “Operación 600k”, que contiene las siguientes hojas de trabajo:

“Una hoja de trabajo titulada ´Ingresos detallados de PDVSA’ muestra diez transferencias de PDVSA desde el 29 de diciembre de 2014 hasta el 3 de febrero de 2015, totalizando 511.913.270,74 euros”.

En los últimos años, los bienes de Amparan en España fueron creciendo, y los servicios de índice de propiedad analizados por DIARIO LAS AMÉRICAS arrojaron que registró múltiples propiedades en la provincia de Málaga, en la exclusiva ciudad de Marbella, famosa por sus mansiones y vida del jet set europeo.

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