martes 2  de  junio 2026
ESPÍAS

Matrimonio cubano expulsado de Washington trabaja en Madrid favoreciendo al régimen

Según registros oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de España, Vélez Mederos habría pasado más de un año en territorio español antes de aparecer formalmente incorporado al consulado cubano.

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

Documentos oficiales de los gobiernos de Estados Unidos y España, así como fuentes de contrainteligencia consultadas por Martí Noticias, muestran datos de la trayectoria de dos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba que han servido en plazas especialmente sensibles para el régimen: Washington y Madrid.

Se trata de Indira Groero Martínez y Miguel Alvin Vélez Mederos, un matrimonio diplomático cubano acreditado en misiones oficiales de La Habana en Estados Unidos y España. Para expertos consultados, su recorrido responde a un patrón conocido dentro de la diplomacia cubana: el uso de parejas diplomáticas en destinos estratégicos, donde la representación oficial puede mezclarse con tareas de influencia política, seguimiento a la diáspora y recopilación de informaciónes, reseña el portal web Martí Noticias.

El coronel retirado Chris Simmons, exjefe de una unidad de contrainteligencia especializada en Cuba, dijo a Martí Noticias que México, España y Estados Unidos concentran algunas de las mayores presencias de la Dirección de Inteligencia cubana fuera de la isla.

“México, España y Estados Unidos albergan las mayores presencias de la DI fuera de Cuba”, afirmó Simmons. Según el experto, un funcionario que queda bajo escrutinio en una plaza puede seguir siendo útil para La Habana en otro destino: “Un oficial puede seguir siendo un espía muy exitoso sin volver a servir jamás en Estados Unidos”.

Desplegados en EEUU en un momento clave

Las listas diplomáticas del Departamento de Estado muestran que Vélez Mederos y Groero Martínez estuvieron acreditados en Washington durante los años del restablecimiento de relaciones entre la administración Obama y el régimen cubano.

Fuentes consultadas por Martí Noticias consideran que ese período fue particularmente sensible, porque permitió a La Habana ampliar su presencia institucional en Estados Unidos, fortalecer contactos políticos, académicos y comunitarios, y operar con mayor margen en espacios de intercambio local.

Miguel Alvin Vélez Mederos trabajó como primer secretario de la Embajada de Cuba en Washington hasta que fue expulsado tras el Síndrome de La Habana.

Miguel Alvin Vélez Mederos trabajó como primer secretario de la Embajada de Cuba en Washington hasta que fue expulsado tras el Síndrome de La Habana.

Una de las áreas que Simmons recomienda observar es la de los programas de cooperación municipal, especialmente los vínculos de “ciudades hermanas”.

“La iniciativa de ciudades hermanas es un objetivo muy exitoso para la Dirección de Inteligencia”, dijo. Según el exoficial de contrainteligencia, estos intercambios pueden abrir puertas a funcionarios locales, empresarios, académicos, activistas y representantes comunitarios bajo una cobertura aparentemente cultural o humanitaria.

El seguimiento a la diáspora también aparece como una prioridad. Simmons explicó que el llamado M-19, servicio de inteligencia cubano enfocado en Estados Unidos, tiene como objetivo a los emigrados cubanos, a quienes La Habana considera “contrarrevolucionarios”. Esa advertencia cobra especial importancia en España, donde reside una creciente comunidad cubana y donde confluyen partidos políticos, organizaciones de izquierda, medios internacionales, académicos y grupos de influencia.

La pareja fue expulsada de EEUU como parte de la respuesta de la primera administración de Donald Trump al Síndrome de La Habana, ataques que sufrieron diplomáticos estadounidenses en la capital cubana, tras lo cual regresaron a la isla.

Destino España

Madrid, según fuentes consultadas, no debe verse solo como un destino diplomático más. La capital española ofrece al régimen cubano vínculos históricos, presencia de empresarios con intereses en la isla, una comunidad cubana numerosa y acceso a espacios políticos europeos. Además, España funciona como una plataforma natural hacia el resto de Europa.

El investigador Luis Domínguez, de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, fue más lejos al valorar el papel de la sede diplomática cubana en la capital española.

Miguel Alvin Vélez Mederos, un diplomático cubano que ha trabajado en EEUU, Venezuela y España y es señalado por sus vínculos con el aparato de inteligencia.

Miguel Alvin Vélez Mederos, un diplomático cubano que ha trabajado en EEUU, Venezuela y España y es señalado por sus vínculos con el aparato de inteligencia.

“La embajada de Cuba en Madrid es una embajada clave”, dijo Domínguez en entrevista con Martí Noticias. “El centro de espionaje ahí maneja todo lo que ellos espían en Francia, en Inglaterra, en Italia. Todo es controlado desde la embajada de Cuba en Madrid”, añadió.

La lista diplomática española ubica a Groero Martínez y Vélez Mederos dentro de la representación cubana en Madrid. Un dato que llamó la atención de las fuentes consultadas es que, según registros oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de España, Vélez Mederos habría pasado más de un año en territorio español antes de aparecer formalmente incorporado al consulado cubano.

Para una fuente familiarizada con las operaciones cubanas en Europa, la inmunidad diplomática puede funcionar como un “escudo móvil” que permite a funcionarios señalados por labores de inteligencia desplazarse, reunirse y operar con mayor protección frente a los gobiernos anfitriones.

Otro episodio que volvió a encender las alarmas ocurrió en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, cuando Martí Noticias coincidió con Fernando González Llort, uno de los integrantes de la llamada Red Avispa, condenado en Estados Unidos por cargos relacionados con espionaje y posteriormente liberado durante el proceso de acercamiento entre Washington y La Habana. En el video grabado en el aeropuerto, González aparece acompañado por la esposa de Vélez Mederos.

Consultado sobre el papel actual de los llamados “Cinco espías”, Simmons afirmó que no volverían a servir en funciones de inteligencia, porque La Habana considera que un agente encarcelado ya no resulta confiable para ese tipo de tareas. Sin embargo, sostuvo que fueron convertidos en herramientas de propaganda.

“Nunca volverán a servir en funciones de inteligencia, porque La Habana considera que cualquier espía encarcelado ya no puede ser confiable”, dijo Simmons. “Crearon la campaña de los ‘Cinco’ únicamente para mantenerles la moral alta, impedir que cooperaran con nosotros y usarlos como herramientas de propaganda”.

España, clave para la labor de espionaje

Para analistas consultados por Martí Noticias, la presencia de González en Madrid, acompañado por personas vinculadas al entorno diplomático cubano, confirma el uso persistente de España como espacio de articulación política, propaganda y seguimiento a la diáspora.

Fuentes también señalan que Vélez Mederos habría estado vinculado a contactos con movimientos comunistas y grupos de tendencia anarquista en España, sectores tradicionalmente observados por el régimen cubano como aliados potenciales en Europa.

“El caso de Groero Martínez y Vélez Mederos muestra cómo el régimen cubano ha convertido sus misiones diplomáticas en plataformas de influencia y seguimiento político”, dijo Domínguez. “Bajo la apariencia de la representación oficial, La Habana despliega cuadros capaces de moverse entre reuniones institucionales, eventos culturales, redes académicas y comunidades de emigrados”.

La Embajada de Cuba en España no respondió a una solicitud de comentarios de este medio.

La trayectoria del matrimonio diplomático se produce además en un contexto de creciente preocupación en Washington por las operaciones de influencia del régimen cubano en el exterior. Fox News reveló recientemente que uno de los principales diplomáticos cubanos en Washington está siendo investigado por autoridades estadounidenses por presuntamente coordinar una red de influencia extranjera en territorio norteamericano.

Para Simmons, el hecho de que un funcionario cubano deje de operar en Estados Unidos no significa que pierda valor para el aparato de inteligencia de La Habana. Al contrario, puede ser reubicado en otra plaza estratégica y continuar sirviendo a los intereses del régimen.

“Aunque no estén en Estados Unidos pueden realizar una labor de inteligencia muy eficaz, mucho más después de la experiencia acumulada en este país”, dijo.

FUENTE: Martí Noticias

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