martes 7  de  julio 2026
AYUDA

Médicos italo-venezolanos vuelan a Venezuela en la misión humanitaria del gobierno italiano

En respuesta a la catástrofe en Venezuela, Italia desplegó una misión humanitaria con personal médico italo-venezolano, asignando ocho millones de euros para socorro, asistencia alimentaria, sanitaria y psicológica.

Diario las Américas | MARINELLYS TREMAMUNNO
Por MARINELLYS TREMAMUNNO

El pasado viernes 3 de julio partió desde Italia, a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Italiana, una delegación integrada por siete médicos y un enfermero italo-venezolanos, con destino a Venezuela. No viajaron como turistas de regreso al país donde nacieron. Viajaron como parte de la respuesta humanitaria oficial del gobierno italiano al doblete sísmico del 24 de junio, que al cierre de esta edición ha dejado más de 3.300 muertos, casi 17.000 heridos y decenas de miles de desaparecidos bajo los escombros.

El equipo lo componen tres traumatólogos, dos anestesiólogos, un pediatra, un cirujano general y un enfermero especializado en emergencias y primeros auxilios. Todos trabajan en el sistema sanitario italiano desde hace varios años. Cinco de ellos pertenecen a la Azienda Sanitaria Regionale del Molise (ASReM), donde forman parte de una comunidad de unos treinta médicos venezolanos e italo-venezolanos que desde los tiempos de la pandemia sostienen los hospitales de esa región del sur de Italia.

Una iniciativa coordinada por la Protección Civil Italiana conjuntamente con la asociación "Venezuela: La Piccola Venezia", de la cual soy fundadora y presidenta, gracias al apoyo del subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros de Italia, Alfredo Mantovano, y del canciller Antonio Tajani; quienes acogieron de inmediato la propuesta para incorporarla al dispositivo oficial de Protección Civil activado por el Gobierno italiano tras la declaración del estado de emergencia para la intervención en el exterior.

Ocho millones de euros para Venezuela

Es importante señalar que la delegación médica viajó a Venezuela en el marco de una respuesta institucional de mayor escala. El 2 de julio, el Consejo de Ministros de la República Italiana presidido por Giorgia Meloni aprobó la declaración del estado de emergencia para la intervención en Venezuela y movilizó recursos por un total de ocho millones de euros, por solicitud del canciller Antonio Tajani y del ministro de Protección Civil Nello Musumeci.

El Consejo de Ministros deliberó el estado de emergencia en consecuencia de los “excepcionales eventos sísmicos que el 24 de junio de 2026 golpearon el territorio al oeste de Caracas, causando víctimas, heridos, desaparecidos, desplazados y la destrucción de un considerable número de edificios e infraestructuras”. Para las primeras intervenciones de protección civil se destinaron tres millones de euros a cargo del Fondo para las Emergencias Nacionales.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional destinó además cinco millones de euros distribuidos en tres frentes: un millón a la Federación Internacional de Sociedades de Cruz Roja, para las actividades de socorro; un millón al Programa Alimentario Mundial, para la distribución de alimentos y la logística humanitaria; y tres millones para una iniciativa bilateral, a ejecutar a través de las organizaciones de la sociedad civil italianas históricamente activas en el país, para la asistencia alimentaria, sanitaria y psicológica y la distribución de bienes de primera necesidad a la población desplazada.

En el plano operativo, el Departamento de Protección Civil coordinó el envío de dos vuelos que transportaron un contingente italiano de aproximadamente cien operadores —el mayor contingente enviado por los países que ofrecieron asistencia internacional— compuesto por personal de Protección Civil, bomberos y personal sanitario de diferentes regiones italianas; más de treinta tiendas de campaña, capaces de albergar a unas cuatrocientas personas; y más de diez toneladas de ayuda humanitaria. La componente Urban Search and Rescue (USAR) de los Vigili del fuoco, especializada en la búsqueda y el rescate en ámbito urbano, operó en La Guaira, donde los efectos del sismo fueron más graves, mientras que la componente sanitaria apoyó los hospitales de Caracas y de La Guaira. Y un tercer vuelo, con más personal y material médico-sanitario, fue enviado el pasado viernes.

El comunicado oficial del Consejo de Ministros precisa que, concluidas las operaciones de búsqueda y rescate, prosigue el apoyo logístico al contingente europeo, a la que se sumarán ulteriores operadores y “un grupo de médicos italo-venezolanos”; descripción que corresponde exactamente a la delegación de la asociación “Venezuela: La Piccola Venezia” que ya se encuentra en territorio venezolano.

Una deuda que nació en la pandemia

La presencia de médicos venezolanos en el sistema sanitario italiano —y su participación ahora en la misión humanitaria a Venezuela— no es un episodio aislado. Tiene raíces profundas en la crisis del COVID-19, cuando los hospitales italianos, al borde del colapso por falta de personal, encontraron en la diáspora venezolana una respuesta inesperada.

Fue entonces cuando la asociación "Venezuela: La Piccola Venezia", promovió la aplicación de la derogación prevista en el artículo 13 del Decreto-Ley 18/2020 —el "Cura Italia"—, que permitió de forma excepcional el ejercicio de profesionales sanitarios con títulos obtenidos fuera de la Unión Europea sin haber completado el procedimiento ordinario de reconocimiento. Una medida adoptada en emergencia que, por su eficacia, ha sido prorrogada en sucesivas ocasiones y permanece vigente actualmente hasta el 31 de diciembre de 2029. Hoy, decenas de especialistas formados en Venezuela refuerzan el sistema sanitario nacional italiano.

El ASReM es uno de los ejemplos más concretos: una región con escasez histórica de médicos especialistas que encontró en la comunidad venezolana una solución estructural, no solo temporal. Que hoy, ante la catástrofe en Venezuela, sean precisamente esos mismos médicos del Molise los que suben a un avión militar italiano para ir a operar en los hospitales devastados en Venezuela, tiene gran coherencia. Esta misión demuestra que la migración no es solo una historia de pérdida, es también una historia de puentes, de reconstrucción y de regresos.

Un profundo agradecimiento al gobierno italiano por el apoyo, pero sobre todo a los médicos y a los enfermeros venezolanos que respondieron al llamado de la Asociación. A todos los que lo hicieron posible, ¡gracias!

*Es periodista corresponsal del Diario Las Américas en Italia y presidente fundadora de la oenegé italiana “Venezuela: La Piccola Venezia”.

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