WASHINGTON.- El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) aprobó este viernes un nuevo régimen de sanciones que contempla castigos contra las bandas armadas que operan en Haití y que, aprovechando el caos político, han ganado presencia y controlado amplias zonas del país, limitando incluso el reparto de ayuda humanitaria.
Estados Unidos y México promovieron esta resolución, que salió adelante con la unanimidad de los 15 países que conforman el órgano ejecutivo de la ONU. Se trata del primer régimen de sanciones que ve la luz en el Consejo de Seguridad en los últimos cinco años.
La embajadora estadounidense, Linda Thomas-Greenfield, confía en que sea "un paso importante para ayudar al pueblo haitiano". "Esta resolución es una respuesta inicial a las peticiones de ayuda", afirmó ante el Consejo, donde envió un claro mensaje a todos los grupos que mantienen a Haití como "rehén" de intereses expúreos.
En este sentido, defendió que las sanciones son la herramienta "más efectiva" para castigar de forma específica a los "malos actores" y permitir que la ayuda llegue a la población.
El texto definitivo eliminó la referencia a un pedido hecho el 7 de octubre por el Consejo de Ministros de Haití de enviar con urgencia una fuerza militar internacional para enfrentar la violencia y mitigar la crisis humanitaria.
También se eliminó la mención de una carta del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, fechada el 8 de octubre, que presentaba alternativas para ayudar a la Policía Nacional haitiana a combatir la violencia de las pandillas.
Una segunda resolución que estaba en proceso de elaboración el jueves por la noche trataba de la lucha contra la violencia. De ser aprobada, autorizaría el envío de una fuerza internacional para ayudar a mejorar la seguridad en el país.
Thomas-Greenfields dijo el lunes que la misión “no-ONU” sería limitada en cuanto al tiempo y los alcances y que la encabezaría un “país socio” no especificado, con mandato de emplear la fuerza militar en caso necesario.
La resolución sobre sanciones nombró solamente a Jimmy “Barbecue” Cherizier, cuya pandilla ha bloqueado una crucial terminal de combustibles, lo que ha provocado una escasez grave. Cherizier, un expolicía que es el cabecilla de una alianza de pandillas llamada G9 Familia y Aliados, sería sancionado con prohibición de viajar, congelamiento de bienes y embargo de armas si se aprueba la resolución.
La resolución crearía un comité del Consejo de Seguridad para imponer sanciones a otros individuos y grupos cuyas acciones atentan contra la paz, la seguridad o la estabilidad de la nación más pobre del hemisferio occidental. Las actividades sancionadas serían la delincuencia, la violencia, el tráfico de armas, las violaciones de los derechos humanos y la obstrucción de envíos de ayuda.
La inestabilidad política reina en Haití desde el asesinato el año pasado y aún no esclarecido, del presidente Jovenel Moïse, a quien la oposición acusaba de corrupción y exigía su renuncia. Moïse disolvió el Parlamento en enero de 2020 después que los legisladores no pudieron superar un impasse político y convocar a elecciones el año anterior.
La ONU estima que entre un millón y un millón y medio de personas viven en zonas controladas por las bandas.
FUENTE: Con información de Europa Press y AP