CARACAS.- La Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), de mayoría opositora, acordó este martes iniciar una investigación por la compra por parte de Goldman Sachs de bonos de la petrolera estatal del país caribeño PDVSA por valor de 2.800 millones de dólares.
Con el voto de los opositores y la ausencia de los diputados chavistas, la Cámara aprobó iniciar averiguaciones "con especial atención respecto a la actuación del presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Ricardo Sanguino, en aras de determinar la responsabilidad del mismo en virtud de lo establecido en la ley contra la corrupción".
También solicitar al Congreso de los Estados Unidos "que abra investigación a Goldman Sachs y, en caso de existir, a los intermediarios que hayan participado en esta operación a los fines que determine la responsabilidad penal y/o administrativa que pudieran tener los mismos según las leyes de ese país".
El Parlamento señala que PDVSA vendió bonos de la deuda al grupo de inversión con un descuento sobre el valor parcial de 69 %, lo que, considera, "representa un descuento de aproximadamente 30 %" y constituye "un daño patrimonial a la nación".
El Ejecutivo, según la AN, utilizará el dinero "para financiar la represión desmedida que este dirige a través de cuerpos de seguridad del Estado y cuerpos de la Fuerza Armada Nacional en contra de los manifestantes en manifestaciones pacíficas y ciudadanas en las que participan cientos de miles de venezolanos".
Por ello, el segundo vicepresidente del Parlamento, el opositor Freddy Guevara, remarcó que la institución "no va a avalar ningún tipo de préstamo, contrato de interés nacional que no haya sido aprobado" en su seno.
"Que esos bonos son bonos de sangre, y que no solamente no serán reconocidos, sino que serán investigados y considerados cómplices de la dictadura y de la corrupción cualquier ciudadano nacional o internacional que se atreva a financiar a la dictadura", sostuvo al final del debate.
La inversión se produce en medio de una ola de protestas a favor y en contra del Gobierno de Nicolás Maduro que en ocasiones acaban en violencia y, desde hace casi dos meses, han dejado 59 muertos y un millar de heridos, según cifras de la Fiscalía.
El departamento de gestión de activos de Goldman Sachs pagó 31 céntimos por dólar, es decir, unos 865 millones, por los bonos emitidos por la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en 2014, que vencen en 2022.
Si Caracas cumple con el pago, el banco de inversión de Wall Street obtendría unos beneficios cercanos al 40 %.
Homenajea a protagonistas de las protestas
El Congreso de Venezuela homenajeó a varias personas que se han convertido en símbolo de las protestas contra el Gobierno, que en ocho semanas han dejado 60 muertos.
La cámara recibió al manifestante que enfrentó desnudo a una brigada de la policía y a la mujer que detuvo con su cuerpo un carro blindado de las fuerzas de seguridad, además de a una muchacha en silla de ruedas que es llevada por su hermano a las manifestaciones.
También estuvo presente un jubilado que participa siempre con una bandera venezolana enorme, un médico que intentó parlamentar con los agentes del orden y varios representantes de los paramédicos que auxilian a los heridos.
La Asamblea los invitó para reconocer, según expresó, su valor dentro de la lucha por la restitución del orden constitucional, que los diputados sostienen sigue roto desde fines de marzo cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aprobó dos sentencias que despojaron a la Asamblea de sus atribuciones.
La directiva de la Asamblea invitó a dirigirse a la cámara al hombre que enfrentó desnudo a una brigada, Hans Wuerich, quien se presentó con una camiseta blanca que tenía impresa una frase de Simón Bolívar: "Maldito el soldado que vuelva las armas contra su pueblo".
Wuerich rechazó el calificativo de "terroristas" que aplica el Gobierno a los manifestantes. "No somos terroristas, terroristas son ellos", dijo el activista de 27 años.
FUENTE: EFE