El periodista y activista Yoe Suárez lanzó una contundente crítica contra la administración cubana tras las declaraciones del canciller Bruno Rodríguez Parrilla sobre el comercio internacional de combustible.
El activista utilizó sus redes sociales para asegurar que el régimen cubano no puede reclamar el fin de las restricciones si no procede a desmantelar sus propias trabas
El periodista y activista Yoe Suárez lanzó una contundente crítica contra la administración cubana tras las declaraciones del canciller Bruno Rodríguez Parrilla sobre el comercio internacional de combustible.
Suárez sostuvo que el discurso oficialista carece de coherencia moral al exigir libertad comercial externa mientras mantiene una estructura política que, según sus palabras, representa una tiranía socialista. Para el activista, el verdadero bloqueo que sufren los ciudadanos no proviene únicamente del exterior, sino de las políticas internas que limitan sistemáticamente las libertades fundamentales de los cubanos cada día.
En su intervención, Suárez se alineó con la postura del economista Daniel Lacalle para señalar lo que considera una profunda contradicción en la política económica de la isla. El argumento central es que el régimen cubano no puede reclamar con legitimidad el fin de las restricciones internacionales si antes no procede a desmantelar sus propias trabas al emprendimiento y a la gestión empresarial privada.
Un tanquero ruso cargado con petróleo atracó este martes en el puerto de Matanzas, en Cuba, en medio de una flexibilización puntual de sanciones por parte de Estados Unidos que permite el suministro en un contexto de crisis energética que golpea a la isla.
El buque Anatoly Kolodkin, sancionado por Washington, arribó con aproximadamente 730,000 barriles de crudo, convirtiéndose en el primer cargamento de este tipo que recibe el régimen cubano desde enero. La operación ocurre tras la decisión de la administración del presidente Donald Trump de autorizar, caso por caso, el ingreso de suministros energéticos por razones humanitarias.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt aclaró que no se trata de un cambio en la política de sanciones, sino de una medida puntual. “Permitimos que este barco llegue a Cuba con el fin de satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo cubano”, indicó, subrayando que este tipo de autorizaciones se evalúan individualmente.
La llegada del crudo ocurre en un escenario de profunda crisis energética en la isla, caracterizado por apagones prolongados, racionamiento de combustible y severas limitaciones en el transporte público.
El deterioro se intensificó en enero, cuando Washington interrumpió el flujo de petróleo venezolano tras la captura del dictador depuesto Nicolás Maduro, uno de los principales aliados del régimen cubano. Desde entonces, La Habana ha enfrentado dificultades para sostener su sistema eléctrico y su actividad económica.
FUENTE: Redacción/ Con información de AFP
