sábado 10  de  octubre 2026
CUBA

Privados conectados al régimen, los testaferros para importar combustible desde EEUU

La importación de combustible a la isla en el mes de julio es entre un 10 y un 70 por ciento superior al petróleo que se traía de Venezuela cuando La Habana revendía el petróleo que le regalaba el chavismo

Diario las Américas | IVÁN GARCÍA
Por IVÁN GARCÍA

La Habana. - Al otro lado de la bahía de Matanzas, a cien kilómetros al este de La Habana, se divisan las nuevas estructuras metálicas de la Base de Supertanqueros que hace cuatro años fueron devoradas por el fuego y, según el recuento oficial, perdieron la vida 17 personas, la mayoría jóvenes reclutas del servicio militar, además de 129 lesionados.

Un especialista de la Base revela a DLA, que “solo faltan pequeños detalles técnicos para que los depósitos de almacenar combustible estén operativos”. Después del siniestro, que comenzó en la tarde del 5 de agosto de 2022, cuando un rayo impactó en el tanque 52 que contenía unos 25.000 metros cúbicos de crudo nacional y destruyó otros tres depósitos, una empresa china fue la encargada del nuevo proyecto.

“El fuego redujo la capacidad de la Base de Supertanqueros a la mitad. En sus depósitos más grandes se podían almacenar originalmente alrededor de 200.000 metros cúbicos de hidrocarburos, pero se mantuvieron funcionando cuatro tanques con capacidad para unos 80.000 o 90.000 metros cúbicos de combustible. Hay muy poca información sobre la empresa china y el monto total de la inversión. La Base almacena una importante reserva y sus conductos distribuyen petróleo a refinerías y centros importantes del país permitiendo ahorrar cientos de miles de dólares anualmente", explica el ingeniero.

Seguridad nacional

“Pero la Base también es un asunto de seguridad nacional. Allí se guarda una parte de la reserva militar en caso de guerra o un fenómeno meteorológico. Y después del cerco de Trump al tráfico de petróleo hacia Cuba, se ha reforzado la presencia de oficiales de Seguridad del Estado en el lugar. Por eso se maneja con absoluta discreción la reapertura de la Base. Los que trabajamos en el sector petrolero hemos visto que en los dos últimos meses desde Estados Unidos se han importado altos volúmenes de combustible que no ha beneficiado a la agricultura ni el sistema electro energético”.

¿Y para dónde va ese combustible?, le pregunto. “La información que tengo es que el gobierno está ampliando considerablemente la reserva nacional de combustible y en especial la reserva militar. Al no tener capacidades para guardar tanto hidrocarburo, se utilizan patanas, tanques de transportar gasolina por ferrocarril y los propios depósitos de las refinerías”, responde.

Un trabajador del puerto del Mariel confirma a DLA que “está entrando un chorro gordo de gasolina, diesel y otros tipos de combustibles. Los barcos van y vienen desde el puerto de Miami, Houston y otros lugares de Estados Unidos casi todos los días”. Los datos publicados por la Administración de Información Energética estadounidense (EIA) muestran que en el mes de julio se exportaron a Cuba 3.222.000 barriles de productos petroleros como gasolina, diesel, fuel oil y queroseno para aviones, entre otros derivados por un valor de 61,1 millones de dólares.

En los primeros seis meses del año, supuestas empresas privadas, algunas con nexos cercanos a la dictadura, gracias a una licencia otorgada por el Departamento del Tesoro importaron desde Estados Unidos 156.8 millones de dólares de combustible y sus derivados. Las compras del mes de julio superan al petróleo subsidiado que entregaba el fallecido gobernante venezolano Hugo Chávez.

“Después del convenio firmado entre Fidel y Chávez, la entrega de petróleo desde Caracas comenzó en 55 mil barriles diarios y en su mejor momento alcanzó los cien mil barriles diarios. A partir de 2013, con la llegada de Maduro a Miraflores durante la crisis económica en Venezuela, se redujo la producción de hidrocarburos de tres millones de barriles diarios a 700 mil. Entonces las entregas fluctuaron entre 50 mil y 35 mil barriles diarios”, detalla Gustavo, economista.

Combustible importado

La importación de combustible desde Estados Unidos en el mes de julio constituye entre un 10 y un 70 por ciento superior al petróleo que se trajo de Venezuela en un mes cualquiera. Esos volúmenes equivalen a tres supertanqueros rusos como el Anatoly Kolodkin que llegó a Cuba a finales de marzo con 730.000 barriles de crudo.

Richard, licenciado en ciencias políticas, tiene muchas preguntas sin respuestas. “En la etapa dorada del chavismo, la Isla reexportó una parte considerable de petróleo que enviaba Venezuela. Cuba llegó a ocupar el puesto número 35 entre los exportadores de la OPEP. Según ciertos informes, el gobierno recaudaba entre tres mil y cinco mil millones de dólares anuales por la reexportación de ese hidrocarburo. Fue una etapa donde el barril de petróleo superó ampliamente los cien dólares”.

“Un mes antes de la captura de Maduro, barcos de GAESA estuvieron traficando de manera furtiva con petróleo venezolano que luego revendían a China. Se dice que el 40 por ciento del carburante que entregaba Venezuela, Cuba lo revendía. Las ganancias eran enormes, pues ese combustible no costaba un centavo. Con las sanciones de Trump y la autorización de importar combustible solo al sector privado, las autoridades han puesto en práctica un nuevo esquema: negocios privados conectados con el gobierno sirven de testaferros a esas exportaciones.

Según Onel, consultor de empresas privadas, más del 70 por ciento de los emprendimientos particulares no tienen el suficiente poder adquisitivo para comprar isotanques valorados entre 40 y 50 mil dólares. “La pregunta que me hago es, si el gobierno no puede reexportar ese combustible, debido a la vigilancia de las autoridades de Estados Unidos, y el objetivo de esos hidrocarburos es beneficiar al pueblo cubano mejorando el servicio del transporte y garantizando el diesel para hospitales, asilos de ancianos y grupos electrógenos para aliviar los prolongados apagones, ¿por qué no se observan mejoras?”.

Un funcionario del Ministerio de Transporte asegura que “el servicio de ómnibus urbanos e intermunicipales en La Habana y en el resto de las catorce provincias está paralizado. Dos veces a la semana a la capital se le entrega un pequeño volumen de combustible que permite que salga una guagua por cada terminal, sobre todo las rutas principales. Se prioriza mayor cantidad de combustible a la modalidad conocida como Gacelas (camionetas con capacidad para doce personas sentadas) ya que después de determinados horarios funcionan con la modalidad de oferta y demanda y no representa gastos para la empresa. La distribución de combustible ha caído en un 80 por ciento con respeto a diciembre del año pasado”.

Una directiva de la empresa de comunales, encargada de recoger la basura, señala que “ese supuesto crecimiento en la importación de combustible no se revierte en la entrega de una mayor cantidad para la recogida de basura. Solo se prioriza, tres veces a la semana, la recolección de desechos en las arterias principales de la ciudad. En el resto de los barrios y comunidades se buscan soluciones a través del sector privado”.

En la empresa Aguas de La Habana sucede lo mismo. Un trabajador apunta que “en la ciudad la distribución de agua se amplió de cada tres días a siete. Y hay lugares que entra el agua cada diez o veinte días. El mes pasado el presidente Díaz-Canel habló de entregar combustible a nuestros generadores eléctricos para poder mantener bombeando el agua durante los apagones. De momento, seguimos esperando”.

Donde no falta el combustible es en el sector militar y policial. 14ymedio publicó un reportaje el mes pasado confirmando que la gasolinera “El Eficiente”, ubicado en la calle San Miguel, esquina D’Strampes, en el reparto Sevillano, municipio Diez de Octubre, surte de combustible al aparato represivo del régimen. Un reportero del medio digital pudo comprobar que abastece a vehículos de la estatal Sepsa (Empresa de Servicios Especializados de Protección S.A.), responsable de operaciones de seguridad y otros sectores estratégicos.

También se le suministra combustible a camiones de las brigadas especiales, conocidas como Boinas Negras, además de las motos Suzuki utilizadas por agentes de la Seguridad del Estado. La gasolinera queda a dos cuadras de Villa Marista, cuartel general de la policía política. En la acera de enfrente, en otra gasolinera, perteneciente al MININT, una fuente dijo que “le garantizamos el combustible a los oficiales de la contrainteligencia y otros mandos”.

Venta de gasolina

¿Y de dónde proviene la gasolina?, indago. “De la yuma, aquí no está entrando más combustible”. Aunque decenas de servicentros en el país han pasado, supuestamente, a manos de MIPYMES, la venta de gasolina solo es permitida mostrando un permiso del negocio privado que importó el carburante. Un oficial de las FAR afirma que “ante una eventual agresión de Estados Unidos, el alto mando ha decidido aumentar la reserva militar de combustible. Y en varias unidades de logística se están ampliando las capacidades de almacenamiento”.

Los pesos pesados de la dictadura no niegan que se preparan para una eventual guerra. Tanto el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío como Lianys Torres Rivera, encargada de negocios de la Embajada cubana en Washington, en declaraciones recientes dijeron que Cuba está reforzando su preparación militar.

Como parte de esa estrategia, la dictadura está comprando grandes volúmenes de combustible. “Quieren aprovechar esa vía que les permite comprar al sector privado y crear una reserva para diez meses o un año”, expresa el especialista que trabaja en la Base de Supertanqueros en la provincia de Matanzas.

Por cada litro de gasolina que se guarda en caso de una hipotética invasión, son menos los alimentos que se producen y más extensos los apagones. Para el castrismo, la población no es una prioridad.

Especial

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