La escasez de gasolina en Cuba se ha intensificado en las últimas semanas por lo que los cubanos se ven obligados a recurrir al mercado informal, donde los precios han alcanzado niveles que muchos consideran insostenibles.
En redes sociales, usuarios describen la situación también como insostenible y explican que los precios varían constantemente por la escasez en las gasolineras.
La escasez de gasolina en Cuba se ha intensificado en las últimas semanas por lo que los cubanos se ven obligados a recurrir al mercado informal, donde los precios han alcanzado niveles que muchos consideran insostenibles.
"No hay gasolina en La Habana ni en "Americano" (dólares). Incluso a las personas que antes recibían asignaciones porque tenían plantas eléctricas, ya no les dan nada. La gasolina, el que la tiene, la vende al precio que quiere”, dijo a Martí Noticias el activista Alejandro Garlobo, reseña el portal web Martí Noticias
Tras el operativo militar de Estados Unidos en Venezuela el pasado 3 de enero, en el que capturaron al dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, Cuba perdió a uno de sus principales socios, que durante años garantizó buena parte del suministro de combustible en el país.
"Ahora mismo los precios varían. Por lo menos en Quivicán y Santiago de las Vegas, está a 700, 800, y hasta 900 pesos un litro. En San Antonio de los Baños, que tengo amistades con motos y carros, está a 1.000 pesos. Es increíble, de verdad. No hay gasolina", indicó Garlobo.
Un seguidor de Martí Noticias que pidió no ser identificado relató que los últimos dos litros que compró en La Habana le costaron 1500 pesos.
"No pude comprar más porque la situación aquí no te deja. Tuve que hacerlo para cocinar las cosas del niño porque los apagones no te dejan hacer nada. Mi suegro, que está en Camagüey, me dice que allá la gasolina está a 1.200”.
En redes sociales, usuarios describen la situación también como insostenible y explican que los precios varían constantemente por la escasez en las gasolineras.
En declaraciones recientes a Martí Noticias, Jorge Piñón, director del Programa de Energía para América Latina y el Caribe en la Universidad de Texas, advirtió que la economía cubana podría enfrentar una crisis aún más profunda si pierde completamente el petróleo que recibe de Venezuela y su interrupción total podría desencadenar un impacto devastador, afectando no solo el acceso a gasolina y diésel, sino la capacidad misma de mantener en funcionamiento plantas eléctricas, el transporte y otros servicios básicos.
Este lunes la Unión Eléctrica de Cuba pronostica una afectación de 1.987 megawatts para el horario de la máxima demanda, lo que significa más de la mitad de la isla a oscuras.
Cuba ha estado recibiendo en los últimos trimestres entre 32.000 y 35.000 barriles diarios de crudo venezolano.
“Los 35.000 barriles son importantes ahora, más todavía que México ha reducido las exportaciones de 22.000 barriles diarios a solamente 7.000”, señaló Piñón a inicios de este mes.
La Habana y Washington llevan dos semanas cruzándose agresivas declaraciones a raíz de la captura estadounidense del depuesto gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro. El diálogo es nulo, pero los temas coinciden: petróleo, crisis y negociación.
El derrocamiento de Maduro el pasado 3 de enero abrió la puerta a que tanto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como su secretario de Estado, Marco Rubio, apuntasen a Cuba como una de las posibles siguientes fichas en su particular dominó geopolítico en el hemisferio occidental.
Desde entonces, Washington no ha dudado en aumentar la presión sobre la isla, que está respondiendo con la retórica inflamada gestada a lo largo de más de seis décadas de desencuentros bilaterales, agresiones, sanciones estadounidenses y el cierre de filas bajo la máxima isleña de la plaza sitiada.
El gobernante designado del castrismo, Miguel Díaz-Canel, advirtió de que no habrá entendimiento posible ni negociación con "coerción" e indicó que su país está dispuesto al "diálogo", pero en "igualdad" y con "respeto". Mientras tanto, el régimen cubano aprobó los planes y medidas para dar paso al denominado “Estado de Guerra”, en un contexto marcado por el aumento de las tensiones con Estados Unidos tras los ataques de Washington a Venezuela que culminaron con la captura del dictador Nicolás Maduro.
FUENTE: Con información de Martí Noticias/ EFE
