viernes 20  de  febrero 2026
CRISIS

Venezuela: islas de abundancias en un mar de pobreza y exclusión

La recuperación que intenta vender el régimen de Nicolás Maduro es la detención de la caída generada por el fracaso de su modelo
Por ELKIS BEJARANO DELGADO

MIAMI. - El colapso económico que Venezuela registró desde el último trimestre de 2017 hasta finales del 2020 ha sido materia de estudio para analistas de todo el mundo, ya que poder ver en tiempo real una hiperinflación que en 2018 cerró con una tasa de 130.060% resulta atractivo para los teóricos, aunque nefasto para quienes la padecen.

Desde mediados de 2021, el régimen de Nicolás Maduro intenta cambiar la imagen del país en caos, donde los anaqueles estaban vacíos y personas comiendo de la basura, y miles de venezolanos huyendo a pie por la frontera. En los últimos meses se busca mostrar una “recuperación económica” divulgando imágenes de carros de lujo, de supermercados repletos de mercancía y nuevos restaurantes donde el costo de una cena es similar a cualquier sitio de Nueva York o París. El régimen intenta vender la idea que la nación petrolera ha vuelto a la normalidad, a la abundancia y al confort con el que se vivía antes de la llegada de la revolución chavista al poder.

La doctora Sary Levy-Carciente asegura que cuando una economía cae a niveles tan bajos, como el caso de Venezuela, cualquier elemento que ofrezca una noción de que la caída ha parado, resulta sumamente atractivo. “Es fácil que uno pueda entusiasmarse para al menos poder decir ya no estoy cayendo más. Es como si un enfermo terminal amanece sin fiebre, pero no significa que se le ha quitado el cáncer”.

Levy, quien preside la Academia Nacional de las Ciencias Económicas, en conversación con Diario Las Américasrecalcó que en 2021 el país era un 20% aproximadamente de lo que fue en 2013. “Cuando vemos lo que pasó en el 21 y cuando lo comparamos con el año 2020, que es un año atípico a nivel mundial por la pandemia, es casi natural que haya cierta tasa de crecimiento. Y eso se está planteando como si hubiese un proceso de recuperación económica cuando más bien lo que pareciera haber es una parada a la caída”.

La experta asegura que esa parada se dio gracias a que a partir del 2019 se permitió el uso del dólar como moneda para las transacciones. “En 2018 Venezuela vivió un proceso de hiperinflación donde había escasez generalizada, entonces de repente, producto de ese inmenso deterioro y la presión que se generó además de las sanciones, el régimen fue obligado a aflojar y permitir al menos el uso de la divisa estadounidense”.

La situación en ese momento era catastrófica, definió, por lo que al permitir el dólar comenzaron las importaciones y la escasez comenzó a bajar, lo que redujo el malestar general, aunque la mayoría no tenía para comprar los artículos que estaban apareciendo en los establecimientos.

La doctora recalcó que el fracaso del modelo que ha sido catapultado por el chavismo fue el que condujo al país a ese momento, por lo que no les quedó más remedio que abrir una compuerta a la economía de mercado.

“No es el régimen y sus políticas los que hacen posible una pequeña recuperación, o a una parada de la caída, sino justamente lo contrario. La presión tan grave que tuvo que permitir la entrada de divisas. Entonces cuando se abre un pequeño hueco, una ventana al mercado, las cosas empiezan a cambiar”.

La presidenta de la Academia Nacional de las Ciencias Económicas de Venezuela asegura que se habla de burbujas o pequeños oasis, islas de abundancias en un mar de pobreza y exclusión. “Esa es la realidad que estamos viviendo en Venezuela, pero no cabe duda de que todos aquellos atisbos de crecimiento son gracias a que ha habido un empresariado que se ha mantenido firme y trata en este momento de continuar luchando por el país. Pero para que estos procesos - que llaman de privatización de inversión- se den adecuadamente se exige transparencia y un Estado de Derecho que permita que la inversión a largo plazo se viabilice en el país”.

Inversiones a lo interno

Los reacomodos de las inversiones se evidenciaron desde que las sanciones se fueron agudizando, destacó la doctora.

“Muy al contrario de lo que se acostumbra a señalar que las sanciones dificultan las transacciones o impiden el rescate el país, más bien han sido las sanciones porque pareciera señalar que ciertos sectores al no verse facilitados de colocar sus fondos en el extranjero se han dejado los mismos en el país y por tanto algunas inversiones se pueden estar realizando dentro de nuestro territorio”.

Enfatiza la experta que en ciertos casos pareciera que las inversiones las realizan aquellos que están asociados de una u otra forma con el poder, o tienen información privilegiada o tienen una seguridad que no le ofrecen el estado de derecho a cualquier ciudadano.

“Lo que estamos estructurando es un sistema de inversión no transparente, no competitivo y que no es justo para generar la igualdad de oportunidades que merece todo ciudadano. Estamos entrando en unas estructuras muy conniventes y no son nada nuevo. A eso lo describimos como CroniSocialice (connivente corrupto y socialismo), porque pareciera ser el esquema en la que derivan estas economías amarradas y destruidas por el socialismo y, que cuando no les queda más remedio, entran en una fase de liberalización aparente que no es otra cosa que el traspaso de activos de los que estaban en el Estado a aquellas personas que estaban asociadas a ese estado o a ese gobierno”.

La transformación tiene que ser incluyente y sostenible inter generacionalmente, de lo contrario Venezuela vivirá una rapiña en el corto plazo y una deuda social inaceptable creciente en el tiempo, destacó.

“La gran tragedia es que los pobres seguirán siendo más pobres. Si Venezuela fue en el siglo XX ejemplo de movilidad social, en este siglo ha sido trágicamente ejemplo de destrucción de calidad de vida y depauperación de toda la población”.

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