@FloresJudith7

Elvia Junieth Flores Castillo, la joven que afirma ser la principal víctima del abuso de poder del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, por haberla obligado a sostener una relación sexual desde que ella tenía 15 años de edad, denunció este miércoles en Miami, durante una rueda de prensa convocada por sus familiares y el Movimiento Democracia, que el líder sandinista la mantiene cautiva en su país, con libertad de movimiento limitada.

La noticia fue difundida al mediodía del miércoles a través de una llamada telefónica a la que tuvieron acceso varios medios de prensa, y con la participación de cuatro de los hermanos de la joven, quien confirmó en sus declaraciones que tras la denuncia publicada en DIARIO LAS AMÉRICAS sobre el abuso sexual al que fue sometida por Ortega siendo una adolescente, se vio precisada a tener una segunda bebé que en estos momentos cuenta once meses de nacida.

En medio de lágrimas, la joven dijo a los medios que tiene restricción migratoria en Nicaragua y que sus movimientos están bajo vigilancia.

"Quiero expresar que soy la principal víctima de abuso de poder por el presidente de Nicaragua Daniel Ortega Saavedra. Ha destruido mi familia, me ha destruido a mí. He decidido alzar mi voz, romper el silencio, denunciar todas las injusticias, las ilegalidades que impiden la libertad de mi hermano (Santos Sebastián Flores, que denunció a Ortega por abuso sexual contra su hermana menor Elvia Junieth). Se me quiebra la voz al imaginar las injusticias de la que ha sido víctima mi familia, yo principalmente, no tenemos libertades, me siento en riesgo. Desde que el presidente apareció en (la vida de) mi familia solo tragedias han sucedido. Prometo seguir luchando por mi libertad,y la de toda mi familia. ", dijo con voz entrecortada la joven hoy con 28 años.

"El poder en Nicaragua está totalmente centralizado. El poder ejecutivo usa al poder judicial para reprimir y callar voces", expresó haciendo pausas de varios segundos a la hora de hablar.

Elvia Junieth afirmó que actualmente no tiene ninguna relación con el mandatario, pero no precisó desde qué tiempo. Explicó que atraviesa por un proceso de liberación y dijo temer por su vida y la de su familia. "Es una situación muy fuerte y difícil para mí en calidad de hija, hermana y madre".

La joven no quiso hablar sobre la paternidad de sus dos hijas, de 5 años y once meses de edad, respectivamente.

Su hermano Santos Sebastián denunció desde la cárcel que la primera es hija biológica del mandatario sandinista que se habría negado a reconocer, una responsabilidad que habría contraído Néstor Moncada Lau, el padre legal de la menor y asistente privado de Ortega, de acuerdo con documentos que posee DLA.

Una fuente dijo a DLA, que tras la publicación de la investigación realizada por este diario, la joven fue presuntamente obligada a un segundo embarazo; sin embargo, Elvia Junieth no quiso hablar del tema para proteger a sus hijas.

"No estoy preparada para hablar sobre mis hijas, es algo muy delicado, y muy difícil. Ellas son la parte privada de mí y no quiero mencionarlas en este momento", dijo la joven que permanece en Managua.

"Lo único que puedo decirle es que es una injusticia que mi hermano esté preso. Ha sido torturado, mi familia maltratada. Eso es lo que me motiva y me impulsa a hablar, y expresar lo que estoy sufriendo, lo que estoy viviendo", manifestó.

"Tengo mucho temor, pero no me puedo quedar callada ante tantas injusticias que hemos vivido. Estoy con restricciones migratorias, no puedo salir del país, tengo que estar aquí al lado de mis hijas", relató.

La joven precisó que su situación es la misma que la de su hermano Santos Sebastián. "Él está preso en el Sistema Penitenciario, y yo en una casa. Para mí es una tortura psicológica. Tengo muchos impedimentos para realizarme como persona, como madre, y como profesional".

Aseguró que en Nicaragua puede realizar actividades pero bajo vigilancia. Sus teléfonos están intervenidos y nada privado puede hacer.

El hermano mayor de Elvia Junieth, Santos Sebastián Flores, permanece privado de libertad desde junio del 2013, días más tarde de haber retornado a Nicaragua, procedente de la ciudad de Miami, Estados Unidos, donde estuvo varias semanas con la intención de denunciar a Ortega por el abuso sexual contra su hermana menor, un hecho que habría iniciado desde 2005, durante un acto de campaña presidencial para las elecciones del 2006.

"Ortega le inventó una causa a mi hermano producto de una venganza, imputándole un supuesto delito de violación usando como instrumento a la funcionaria del poder judicial, defensora pública, de nombre Lucila Narcisa Cortez García, que fue promovida con su familia y enviada a estudiar a España", dijo Sugey Flores, hermana de Elvia Junieth, testigo del momento en que Ortega ordenó a dos de sus asistentes llevar a la joven a la tarima desde donde dirigía un acto político.

Los Flores eran miembros del partido Frente Sandinista y las hermanas menores de la familia eran miembros de la Juventud Sandinista, una organización a través de la cual Ortega presuntamente capta a sus presas.

Era el año en el que Ortega contrajo nupcias con su compañera de vida Rosario Murillo, hoy vicepresidente de Nicaragua, para convencer a los nicaragüenses de que le dieran una nueva oportunidad para retornar al poder y gobernar en época de paz.

Los cómplices

"Estábamos en primera fila y dos hombres (del cuerpo de seguridad) se acercaron (a Elvia Junieth) y se la llevaron a que subiera a la tarima. En ese momento (Ortega) le pidió número de teléfono e intercambiaron información y desde ese momento empezó a llamarla".

A los Flores les parecía afortunado que al líder sandinista le gustara relacionarse con los miembros de su partido, y más con una humilde familia del norte del país.

Sugey describió que posteriormente Ortega mandaba a buscar con sus asistentes a su hermana hasta Ocotal para llevarla a las oficinas de la secretaria del Frente Sandinista, donde actualmente Ortega despacha asuntos de Gobierno con su esposa.

Fue hasta que vieron el cambio de conducta de su hermana menor que se enteraron del abuso. "Ya no era la misma, lloraba y se encerraba en su cuarto. No entendíamos. Después de más de un año nos confesó que Daniel Ortega la enamoraba, la tocaba y que habían tenido relaciones (sexuales), y que le había pedido que no dijera nada a su familia".

Sugey dijo que junto a su hermano Santos Sebastián, acudieron con su hermana a la CPDH a interponer la denuncia, algo de lo que asegura se enteró Ortega, quien secuestró a su hermana Elvia Junieth. Fue entonces que le compró casa en Managua en un lujoso residencial donde la mantiene con vigilancia y separada de la familia.

Sugey dijo que su hermano Santos Sebastián hizo saber a Ortega a través de sus asistentes Néstor Moncada Lau, Marco Media y Federico Lacayo, alias Pitin Lacayo, que denunciaría a Ortega, quienes según Sugey, respondían con amenazas contra su hermano Sebastián.

"Le decían que no se metiera con el presidente porque lo que conseguiría era la muerte o el encarcelamiento. El fue advertido por los asistentes privados de Ortega".

¿Altos funcionarios cómplices?

Sugey Flores dijo durante la conferencia de prensa que altos funcionarios del Gobierno de Ortega conocen de la situación de su hermano, entre ellos la presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alba Luz Ramos; los magistrados de justicia Armengol Cuadra y Rafael Solís, la ministro de Gobernación, Ana Isabel Morale,; y la Fiscal General de la Republica, Ana Julia Guido, quienes son militantes activos del Frente Sandinista.

"Son cómplices de todas estas violaciones de derechos humanos. En Nicaragua todo está centralizado, no existe estado de derecho. El poder se rige por llamadas telefónicas. No se respetan las leyes", dijo Sugey Flores.

"Quien debería estar preso es Daniel Ortega, no mi hermano. El que cometió el delito contra mi hermana es Daniel Ortega, y mandó a imputar el delito a mi hermano para silenciar a toda la familia", acotó.

La familia Flores asegura que la defensa técnica de Santos Sebastián fue impuesta por el presidente Ortega, que designó al abogado José Ramón Rojas, quien fue defensor de Ortega en los tribunales de justicia nicaragüense durante la denuncia por violación y abuso sexual interpuesta en su contra por Zoilamérica Ortega Murillo. La hija de la actual esposa del presidente nicaragüense, Rosario Murillo, lo acusa de haberla abusado desde los 11 años de edad cuando permanecían en el exilio en Costa Rica. La madre de Zoilamerica ignoró la denuncia y respaldó a su marido.

Sugey Flores dijo que su familia ha sido víctima de persecución, chantaje y despojo de bienes por parte de Ortega, una situación que les obligo a huir del país y buscar refugio en Estados Unidos.

Elpidia Castillo, madre de la joven que asegura permanece secuestrada por el Gobierno nicaragüense, también hizo declaraciones a los medios durante la rueda de prensa realizada en Miami, a través de un material de video grabado en Nicaragua, a donde regresó después de haber estado tramitando el asilo político en EEUU, porque su hijo mayor Santos Sebastián Flores Castillo permanece encarcelado.

La familia de Elvia Junieth confirmó ante la prensa que Santos Sebastián Flores Castillo está siendo víctima de torturas en la cárcel a donde lo tienen confinado. Como prueba de ello denunciaron la fractura que sufrió el reo en el brazo izquierdo. Desde la cárcel, DIARIO LAS AMÉRICAS ha obtenido información confidencial de que el brazo ha perdido masa muscular y se ha deformado porque a Santos Sebastián, que ha denunciado los abusos contra su hermana Elvia Junieth, le tienen negada la atención médica.

Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia, dijo que Ortega sedujo a Elvia Junieth a la edad de 15 años, como ya había hecho anteriormente, en alusión a la denuncia de violación y abuso sexual contra Ortega realizada en 1998, por Zoilamérica Ortega Murillo, la hijastra del mandatario.

"La ha mantenido controlada de tal manera que no ha tenido acceso a su familia como debería tener. Su hermano Santos Sebastián Flores, un hombre decente, estudiado, protestó esta condición y Daniel Ortega le fabricó un caso para encarcelarlo- Lo está torturando, lo golpearon, le rompieron un brazo (izquierdo), se le está disecando y está a punto de perder la vida".

Afirmó que el Movimiento Democracia respalda la causa de la familia Flores con el fin de que Santos Sebastián sea liberado y se reúna con sus familiares.

Hizo un llamado al presidente Ortega, a que reivindique la tragedia ocasionada a la familia Flores.

"Daniel Ortega tiene su esposa (Rosario Murillo, vicepresidente de Nicaragua), pero quiere tener otras muchachas. Eso no es así. Son seres humanos, no mercancía y por eso es necesario que se levante la voz y llegue a la comunidad internacional", dijo Sánchez.

"Se le va a dar unos días (a Ortega) para que haya una reacción. De lo contrario, el caso será llevado ante las instancias jurídicas internacionales con el respaldo de personas calificadas", afirmó.

La seducción de Ortega

Sugey Flores dijo que desde hace más de una década son víctimas de Daniel Ortega producto de lo que denominó "la morbosidad" del mandatario que presuntamente tiene predilección por menores de edad, un delito penado por la Ley en Nicaragua.

"El abuso inescrupuloso de poder lo llevo a abusar de mi hermana cuando tenía 15 años de edad. Qué ejemplo de líder puede ser un presidente con este tipo de aberraciones".

El caso es conocido por los tres organismos de derechos humanos nicaragüenses, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), y la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

Este es el tercer caso documentado por abuso sexual de menores contra el presidente Daniel Ortega. El primero fue el de Zoilamerica Ortega; el segundo, el de Patricia Yaneth Ortega Prado, que denunció ante el ministerio de la Familia en Nicaragua, haber sido abusada por Ortega desde los 12 años, y el tercer caso, el de Elvia Junieth Flores Castillo.

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